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DECLIVE

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23/10/2025

Crisis en la industria: cayó 3% mensual y cerraría el año en rojo

Siguen acumulándose los indicadores de que la economía real, y sobre todo la industria, atraviesa una situación crítica.

La industria en el país continúa enfrentándose a desafíos sin precedentes en años recientes, con indicadores económicos que muestran una tendencia preocupante de declive. Según el Índice de Producción Industrial (IPI) publicado por FIEL, el sector registró una caída notable del 3% mensual y del 4,5% interanual en septiembre. Estos datos refuerzan la idea de que la actividad industrial podría cerrar el año con números negativos, pese a algunas excepciones sectoriales específicas que muestran resistencia.

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Este panorama se hace aún más sombrío si se considera la situación del año anterior. A pesar de un modesto avance acumulado del 0,6% en los primeros nueve meses del año en comparación con el mismo período del año pasado, los analistas anticipan que 2025 podría terminar con una tendencia general de descenso en la producción industrial.

El entorno actual refleja una dinámica inversa a la observada previamente. Mientras que en años anteriores las caídas más pronunciadas se daban al inicio del año con una ligera recuperación al cierre, en 2025 la tendencia ha mostrado ser opuesta: comenzó con un impulso positivo y ha ido perdiendo tracción paulatinamente. Durante el tercer trimestre del año, los niveles de actividad cayeron un 3% en comparación con el mismo periodo de 2024, y un 2,7% respecto al trimestre anterior de este año.

Los sectores industriales han experimentado crecimientos y caídas dispares. La refinación de petróleo y la industria de alimentos y bebidas han conseguido mejorar en comparación con otros sectores. Sin embargo, industrias como la de los minerales no metálicos y la automotriz no han corrido con igual suerte. Los despachos de cemento mitigaron parte de la caída en la industria de minerales no metálicos, gracias a las ventas a granel.

No obstante, el sector automotriz continúa en declive, debido a la falta de producción de nuevos modelos y la reestructuración de sus líneas de producción. Por su parte, la industria metalmecánica no ha resistido a la baja de manera uniforme, aunque algunas plantas de maquinaria agrícola y autopartes han mostrado cierta solidez.

En sectores como los químicos y plásticos se observa una contracción considerable. La producción de químicos básicos, jabones y detergentes ha sufrido un parón, mientras que la fabricación de neumáticos ha experimentado una grave desaceleración. Esta diversidad en el desempeño de diferentes sectores refleja la complejidad del ecosistema industrial actual, mientras se busca recuperar una senda de crecimiento sostenible.