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ECONOMÍA EN CRISIS

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23/10/2025

La economía mostró un leve rebote mensual en agosto y cortó una racha de tres caídas consecutivas

Este miércoles el INDEC informó que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mejoró 0,3% respecto de julio.

En agosto, la economía mostró un leve repunte tras tres meses consecutivos de caídas, lo que generó una pausa esperanzadora en un período caracterizado por la volatilidad económica. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), una de las mediciones más confiables de la actividad económica en el país, experimentó una mejora marginal del 0,3% en comparación con julio.

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Esta cifra, aunque positiva en apariencia, debe ser contextualizada en un ambiente económico que ha estado prácticamente estancado desde marzo de este año. Evalúando el escenario general, la tendencia de recuperación aún se muestra frágil.

Analizando los datos en detalle, se observa que esta ligera alza no alcanza los niveles promedios de actividades registradas el año pasado, ni siquiera las mejores marcas de inicios de año, previas a marzo. A pesar de esta situación, la economía en su conjunto logró avanzar un 2,4% en términos interanuales. Si bien esa cifra denota cierto avance, es importante recordar que se trata del incremento más bajo registrado desde noviembre de 2024.

Desde un enfoque sectorial, el reporte revela disparidades notables. En el caso de los servicios financieros, se registró un aumento considerable del 26,5%. Este sector, impulsado por la mayor demanda de servicios bancarios y el dinamismo en las transacciones digitales, aportó significativamente al repunte económico leve de agosto. Otro sector que tuvo un rendimiento positivo fue el minero-petrolero, que experimentó un crecimiento del 9,3%, derivado de la mejora en los precios de las materias primas y una mayor explotación de recursos locales.

Contradictoriamente, hay sectores que contrajeron su actividad. La industria manufacturera, por ejemplo, mostraba signos de debilitamiento con una caída del 5,1%, principalmente debido a la baja producción en rubros claves como el automotriz y el textil. El comercio también experimentó una baja del 1,7%, a consecuencia, probablemente, de la caída en el consumo interno, afectado por la inflación persistente y el cierre de algunas importaciones.

La construcción ofreció un panorama alentador, al mostrar un crecimiento anual del 1,5%. Este sector, importante motor de empleo y dinamizador de otras industrias adyacentes, proporciona expectativas moderadas de recuperación siempre y cuando las inversiones tanto públicas como privadas continúen su curso.