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12/09/2025

Runas Patagónicas: la lectura ancestral que crece como herramienta de autoconocimiento

Federico Pividori combina símbolos ancestrales con terapias complementarias. Lejos del misticismo vacío, propone una mirada alternativa para quienes buscan ordenar su vida o tomar decisiones.
Se trata de una indagación con bastante certeza.
Se trata de una indagación con bastante certeza.

Desde hace más de una década, Federico Pividori se dedica a la lectura de runas, una práctica ancestral que ha resignificado desde la Patagonia argentina, convirtiéndola en una herramienta alternativa para quienes buscan orientación, claridad o simplemente una conversación distinta. “Al principio, la lectura era puramente para mí. Después se convirtió en algo para amigos, familiares, conocidos, y un día tomó estado público”, contó en diálogo con NoticiasNet.

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Según Pividori, la lectura se basa en un sistema personalizado que él denomina runas patagónicas, adaptadas e influenciadas por terapias complementarias que fue incorporando con el tiempo: constelaciones familiares, péndulo hebreo, registros akáshicos, entre otros. No se trata de una práctica adivinatoria, sino de una forma de “indagar con bastante certeza” situaciones emocionales, personales o profesionales desde otra perspectiva.

“Yo siempre digo que las runas te van a dar una mirada más alternativa, más abierta, diferente”, explicó Pividori, quien divide su agenda semanal entre diversas actividades comerciales y un día exclusivo dedicado a estas consultas.

 
 
 
 
 
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¿Qué es una lectura de runas?

Consultado sobre las sesiones mencionó que duran aproximadamente 40 minutos y permiten la interacción con el consultante. Aunque en sus inicios las preguntas eran básicas —relacionadas con amor, salud o trabajo—, hoy el enfoque es mucho más amplio. Una de las variantes que aplica es la llamada “lectura del campo del sol”, una tirada que permite observar el panorama del año entrante, en una lógica similar a la revolución solar astrológica.

“Es como un espacio donde parecería que nada de lo que nosotros hacemos todos los días —la programación, las certezas, el control— tiene sentido. Es como otro idioma, pero realmente esto sucede”, afirmó.

Empezó como una práctica introspectiva y se transformó

De forma privada empezó en el ámbito privado, pero con el tiempo fue expandiéndose: primero entre conocidos, luego cruzando provincias. “Saltábamos de una provincia a otra porque alguien tenía un familiar en otro lado” señaló.

El cambio de vida llegó hace cinco años, cuando se mudó de Viedma buscando otras alternativas económicas y vitales. Desde entonces, ha tenido experiencias en distintas regiones, incluyendo Rawson, y actualmente trabaja en el Valle Medio, donde también coordina emprendimientos comerciales y representaciones.

Sin embargo, su agenda rúnica se sostiene con estructura: define ciclos de lectura vinculados a las fases lunares y organiza sus consultas en función del calendario astrológico. “Por ejemplo, en septiembre tenemos dos eclipses, y eso impacta en cómo nos sentimos. Muchas veces hay que explicarle a las personas que lo que les pasa no es depresión, sino un momento energético particular” aclaró.

Uno de los aspectos que más sorprendió a Pividori es la diversidad de personas que se acercan a sus lecturas. Aunque al comienzo eran mayormente adultos mayores con inquietudes tradicionales, hoy consulta gente joven e incluso niños. “Una vez vino un nene de ocho años. Le pedí a la runa un mensaje piola, y descubrí que con los chicos funciona como algo lúdico, ellos hablan”, relató con entusiasmo.

También empresarios o personas en momentos de toma de decisiones recurren a sus sesiones. “No siempre es para preguntar algo, a veces es para confirmar una intuición”.

No es magia, pero si una herramienta complementaria

Lejos de presentarse como un oráculo infalible, Pividori plantea las runas como un espacio de escucha, una pausa introspectiva que puede aportar claridad. “La gente necesita conversar, necesita que la escuchen. Y a veces las runas dan la afirmación de algo que no se animan a hacer”.

En ese sentido, establece un puente entre lo espiritual, lo emocional y lo práctico. “No se trata de reemplazar un diagnóstico médico ni una terapia psicológica. Muchas veces es complementario. La humanidad ha crecido y hoy puede interactuar la medicina alopática con estas terapias alternativas”, aseguró.

Federico Pividori sigue desarrollando su trabajo con un compromiso que, según él, también le exige aprendizaje constante: “A veces doy una clase dinámica y a veces tomo otra. Esto no para. Las cartas hoy por hoy vienen de todos lados”. En su universo, las runas no son objetos mágicos ni simples amuletos, sino un canal más para acceder a las preguntas que todos, en algún momento, necesitamos hacernos.

Si estas interesado en conocer más sobre la lectura de runas, podes comunicarte al 02920-617541 o por mensaje de Facebook en @runaspatagonica  y en Instagram @runaspatagonica

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