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04/09/2025

Por el frío y situaciones de consumo, hubo un aumento de asistencia en el Hogar de Tránsito de Viedma

Según su coordinadora, María Eugenia Rodríguez, el espacio está al límite de su capacidad, lo que refleja la cruda situación social.
Las bajas temperaturas y la crisis obligan a más gente a buscar refugio.
Las bajas temperaturas y la crisis obligan a más gente a buscar refugio.

La coordinadora del Hogar de Tránsito "Carlos Cabrera", María Eugenia Rodríguez, dialogó con Radio Noticias (105.5 MHz) y brindó precisiones sobre la situación actual que enfrenta este servicio.

Ubicado en Esandi 36, el centro opera diariamente desde las 18 hasta las 8 de la mañana, ofreciendo un refugio esencial para personas en situación de calle.

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Consultada por la situación actual del Hogar, Rodríguez señaló que "con la llegada de los días fríos, se incrementaron notablemente la asistencia al hogar, pero también tenemos que decir que estamos teniendo gente con mucho consumo, desamparada y con conflictos en sus hogares”, enfatizó la coordinadora, quien también mencionó que la capacidad del lugar es de 10 personas, aunque raramente se completa esta cifra.

En la actualidad, el hogar acoge diariamente a unas cuatro personas, un número que representa aproximadamente el 50% de su capacidad total. La estructura del hogar incluye horarios rotativos con operadores encargados de preservar la seguridad y el bienestar de los asistentes.

Al preguntarle por las reglas del lugar, expresó que "son simples: deben llegar, bañarse, tener su cama en condiciones, lavar su taza y ayudar a cocinar. No son normas complicadas, pero a la gram mayoría les cuesta mucho”, explicó Rodríguez.

Lamentablemente, el 80% de los usuarios presenta consumos problemáticos de sustancias, con una menor proporción de casos relacionados con el alcohol. Las edades de los asistentes varían entre los 20 y 55 años, incluyendo a muchos que han salido de instituciones penitenciarias y buscan refugio.

En este orden, Rodríguez mencionó que "hay entre cuatro y cinco personas que asisten de manera habitual. Algunos logran reintegrarse con sus familias, mientras que otros son visitantes nuevos que no son de la ciudad y que vienen de otros programas asistenciales, como el Hogar de Cristo, donde abandonaron tratamientos y terminaron en situación de calle".

En casos de consumo excesivo, explicó que "el Hogar coordina con el Hospital Zatti y la Agencia para la Prevención y Asistencia ante el Abuso de Sustancias y de las Adicciones (Apasa), así como con las salas de atención del barrio San Martín. En situaciones críticas, se solicita la intervención de salud mental para llevar a cabo un proceso de desintoxicación".

Una vez estabilizados, el equipo del Hogar busca restablecer el contacto con las familias de los usuarios, en un esfuerzo por facilitar la reintegración.

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