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03/09/2025

Lo detuvieron por abusar de su hijastra y fue atacado a golpes por los presos cuando llegó a la celda

El acusado estaba alojado en un sector separado de la población carcelaria, pero los internos forzaron el calabozo con el objetivo de agredirlo físicamente.

El sistema penitenciario argentino enfrenta desafíos complejos en cuanto a la seguridad y protección de los internos. Un caso reciente ha puesto de manifiesto estas deficiencias, luego de que un hombre acusado de abuso sexual contra su hijastra de 7 años fuera brutalmente agredido por otros prisioneros. Los eventos ocurrieron en la ciudad de Caleta Olivia, en la provincia de Santa Cruz, remarcando la urgente necesidad de revisar los protocolos de seguridad para prevenir situaciones de violencia dentro de los penales.

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Los primeros informes indican que el hombre de 47 años fue detenido tras ser denunciado por su esposa, quien lo sorprendió en el acto de abuso en la misma vivienda que compartían. El hecho se notificó a las autoridades, quienes procedieron a su arresto, llevándolo a un sector de celdas separado diseñado específicamente para situaciones de alto riesgo. Sin embargo, esto no pudo evitar una grave brecha en la seguridad que terminó con un ataque físico protagonizado por otros internos.

El asalto al preso, catalogado como un caso de "justicia por mano propia", puso en evidencia las complicidades y carencias del sistema carcelario, donde el rumor y la ira entre la población reclusa suelen desencadenar situaciones peligrosas. Durante la madrugada, los gritos provenientes del calabozo alertaron al personal penitenciario, pero la respuesta inmediata resultó complicada, permitiendo que la agresión se produjera.

Las autoridades penitenciarias convocaron a la Infantería para controlar la situación al descubrir que la traba y el candado de la celda habían sido manipulados violentamente. Este episodio resalta no solo la facilidad con la que los reclusos consiguieron vulnerar la seguridad, sino también la problemática ética y legal de utilizar la violencia como método de resolución de conflictos dentro del sistema carcelario.

La Policía de Caleta Olivia ha iniciado una investigación exhaustiva para determinar cómo fue posible este ataque y evaluar que no se hallaran herramientas o evidencias incriminatorias que facilitan la penetración del sistema de seguridad. Mientras tanto, la Fiscalía también trabaja sobre el caso de abuso, conocido ya por todo el vecindario, que ha encendido un debate sobre cómo las comunidades manejan tales delicados asuntos.