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27/08/2025

Identifican en Viedma los problemas musculares que afectan a policías

La kinesióloga Yamile Villegas charló con NoticiasNet de su trabajo con pacientes que llegan desde la fuerza de seguridad de Río Negro, pero también expresó su mirada amplia sobre cuestiones que afectan a toda la población.
La kinesióloga Yamile Villegas trabajando en un paciente
La kinesióloga Yamile Villegas trabajando en un paciente

Distintos factores atentan contra el bienestar corporal de las personas. Cuestiones que van desde la profesión que cada uno tiene, las horas destinadas al trabajo o a una actividad específica, y las complicaciones socioeconómicas que acumulan tensión. También hacer deportes sin la supervisión adecuada, o cuando se hace un esfuerzo extremo.

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Cuestiones que suelen ser ignoradas, pero que repercuten con el tiempo. Para conocer más sobre el tema, NoticiasNet tomó contacto con la kinesióloga Yamile Villegas. Más allá del trabajo que hace por su cuenta, también se desarrolla en Consultorios de la Mutual de la Policía de Río Negro (Mupol), atendiendo al personal policial en actividad y retirado.

Villegas se recibió de licenciada en Kinesiología en el año 2016. Actualmente trabaja en el área de rehabilitación traumatológica, neurológica, aplicando también la kinefilaxia, que es la prevención y promoción de la salud a través del movimiento consciente.

La kinesióloga Yamile Villegas

 

—¿Qué te llevó a elegir esta carrera?

—La elegí porque siempre me interesó el funcionamiento del cuerpo humano y la posibilidad de ayudar a las personas a mejorar su calidad de vida a través del movimiento y la recuperación funcional.

—¿Desde hace cuánto tiempo trabajas con pacientes dentro de la policía?

—Con policías desde no hace mucho. De todas maneras, siempre acompañando tanto a los que están en actividad como a quienes ya están retirados. Hace poco alquilamos en la mutual, lo cual trabajamos con asociados de mutual, con obras sociales y particulares. Pero la atención en el consultorio de pacientes es variada. Desde asociados a la mutual, policías, adolescentes, niños y deportistas.

—¿Qué particularidades encontraste al trabajar con policías en comparación con otros pacientes?

—Atendemos pacientes en general, pero a lo que me preguntas en particular, la atención a policías, por su labor, tienen una exigencia física y emocional muy distinta a otros pacientes. Sus rutinas implican muchas horas de pie, caminando, con equipamiento que aumenta la carga sobre el cuerpo. Además, la exposición constante a situaciones de tensión o estrés se manifiesta también en lo físico.

Parte de los elementos de trabajo en la Mupol

—El policía que anda en la calle suele estar mucho tiempo caminando o parado constantemente. ¿Cuáles son las molestias o patologías más frecuentes?

—En estos casos lo más común son las molestias musculares en la zona lumbar y cervical, dolores en rodillas y pies, tendinopatías, contracturas y problemas posturales. También suelen aparecer várices o trastornos circulatorios por el tiempo prolongado de pie.

—¿Influye el estrés a la tensión emocional de estar todo el tiempo al límite?

—Sí, sin dudas. El estrés y la tensión emocional influyen mucho en el cuerpo. Se manifiestan con contracturas, dolores de cuello, bruxismo y hasta problemas de sueño que luego repercuten en la recuperación muscular. Aunque el contexto de Viedma es diferente al de otras grandes ciudades, la carga emocional propia del trabajo policial siempre tiene impacto físico.

—Pasando a lo general, ¿existen recomendaciones como elongación, postura o algún tipo de movimiento para ayudar, considerando que muchos trabajan todo el día y no tienen tiempo para otra cosa?

—Sí, se pueden realizar estiramientos breves durante la jornada, ejercicios de movilidad articular, cuidar la postura y usar calzado adecuado. Pequeñas pausas activas de 5 minutos para mover el cuello, hombros, espalda y piernas hacen una gran diferencia, incluso cuando no hay tiempo para entrenar de manera más completa.

La kinesióloga Yamile Villegas con uno de sus pacientes

 

—¿Cuáles son las lesiones más comunes?

—Entre las más frecuentes se encuentran las lumbalgias, esguinces de tobillo, tendinitis de rodilla o de hombro, fascitis plantar y contracturas musculares.

—¿Con el tiempo pueden quedar derivaciones de cuando estaban en actividad? Me refiero a que también atienden también a los que ya están retirados.

Sí, también se atiende a los policías retirados y pacientes en general. En muchos casos presentan secuelas de lesiones previas o dolores crónicos que requieren acompañamiento y tratamiento para mantener una buena calidad de vida en esta nueva etapa.

—¿Los pacientes llegan a vos por recomendación del médico de cabecera o cada uno por su cuenta?

—En general se da de las dos maneras. Muchas veces el médico de cabecera deriva, pero también hay quienes llegan más por recomendación de otros pacientes o por iniciativa propia, buscando una alternativa para aliviar dolores o mejorar su calidad de vida.

Consultorios Mupol

 

—¿Cuál es el problema o dolencia que más atendés?

—Las molestias musculares y articulares, sobre todo en la zona lumbar, cervical y de hombros. También se ven muchas contracturas relacionadas con el estrés, problemas posturales por largas jornadas de trabajo, y lesiones deportivas varias, desde desgarros, esguinces, tendinopatias.

—¿La situación socioeconómica influye en el cuerpo o es un mito?

Influye muchísimo. El cuerpo y la mente están conectados. Siempre digo que cada lesión es 50 por ciento cabeza y 50 por ciento lesión pura. La incertidumbre económica, las preocupaciones familiares o laborales generan estrés, y ese estrés suele expresarse con tensión muscular, bruxismo, dolores de espalda o insomnio. No es un mito: lo emocional y lo físico siempre se reflejan el uno en el otro.

—¿Qué tips podés aportar para que la gente haga en su casa?

Siempre me van escuchar decir que la actividad física salva/sana. Siempre recomiendo salir a caminar, quien prefiere caminar o correr, o hacer alguna actividad para salir del lugar de estrés. Para hacer en su casa recomiendo armar una rutina de no más de 20 minutos. Movilidad articular, ejercicios que incluyan AVD (Actividades de la Vida Diaria). Ejercicios de estiramientos estáticos y dinámicos. El descanso es fundamental, así que dormir entre 6-8 horas sería lo ideal. Y, sobre todo, escuchar al cuerpo: cuando hay dolor persistente, no ignorarlo ni automedicarse, sino consultar a un profesional.

Algunos de los elementos de trabajo en los consultorios

 

—Contaste que aplicás kinefilaxia, ¿de qué se trata?

—No es una carrera aparte, yo lo tuve como una materia anual, forma parte de la formación profesional, ya que la kinesiología abarca tanto la rehabilitación como la prevención. Luego, cada kinesiólogo puede especializarse y profundizar en programas preventivos de acuerdo con su interés y con la población con la que trabaja.

—¿Qué diferencia hay con la kinesiología como se la conoce?

—La kinesiología suele ser reconocida por su rol en la rehabilitación: cuando alguien ya tiene una lesión, un dolor o necesita recuperarse de una cirugía. La kinefilaxia, en cambio, se centra en la prevención, es decir, en evitar que esos problemas aparezcan. Se trabaja con hábitos de movimiento, higiene postural, ergonomía y programas de ejercicios que ayudan a mantener la salud.

—Esa es la diferencia con enfoques más tradicionales

—La kinefilaxia busca prevenir alteraciones de la postura, lesiones musculoesqueléticas o deterioro funcional, se aplica a población sana o de riesgo, armando programas de ejercicios, prevención de caídas en adultos mayores mientras que los enfoques tradicionales en kinesiología suelen activarse después de la lesión, cuando ya se requiere tratamiento o recuperación, es decir se aplica cuando ya hay un diagnóstico.

La kinesióloga Yamile Villegas

 

—¿Qué tipo de pacientes acuden a esta práctica? ¿De todas las edades?

—Sí, puede aplicarse en todas las edades. En niños y adolescentes, por ejemplo, para acompañar el crecimiento y prevenir problemas posturales. En adultos, para cuidar la espalda y contrarrestar el sedentarismo. Y en adultos mayores, para prevenir caídas, conservar fuerza y movilidad. La kinefilaxia se adapta a cada etapa de la vida.

—¿Qué opinás de la automedicación o el ejercicio sin supervisión?

—¡Qué tema! Muchas veces llegan pacientes que han hecho rutinas de ejercicio sin guía y haber terminado con alguna lesión y después de eso se automedican. La automedicación es riesgosa porque tapa los síntomas sin resolver la causa. Y el ejercicio mal indicado, lejos de prevenir, puede dañar más. Lo ideal es siempre contar con supervisión profesional para que el movimiento sea realmente un aliado de la salud. Soy de trabajar siempre en conjunto con profesores de gimnasia.

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