Publicidad
 
08/08/2025

Muestran en Viedma el poder de la kinesiología para mejorar la vida de pacientes en diálisis

El estudio subrayó la necesidad de incluir la disciplina en el tratamiento integral de estas personas.
La kinesiología aporta también bienestar emocional y un valioso acompañamiento humano. (Foto ilustrativa)
La kinesiología aporta también bienestar emocional y un valioso acompañamiento humano. (Foto ilustrativa)

Jessica Schiebert, flamante licenciada en Kinesiología y Fisiatría de la Universidad de Río Negro, en la Sede Atlántica, se enfocó en un tema que la conmovió de cerca: la calidad de vida de los pacientes con insuficiencia renal crónica sometidos a hemodiálisis.

Leer más: Un estudio reveló qué factores de riesgo no influyen lastimaduras de deportistas

Su trabajo final de grado no solo le permitió graduarse, sino que también puso en evidencia una necesidad urgente en el ámbito de la salud: la incorporación de la kinesiología en el tratamiento de estas personas.

En diálogo con NoticiasNet, Jessica relató que la idea surgió por una simple curiosidad: "Viví muchos años cerquita del centro renal, donde siempre veía personas que se atendían, pero no conocía realmente qué problemática tenían ni qué tratamiento se realizaban". A partir de esa inquietud, descubrió una deficiencia en muchos centros de diálisis del país.

"Me di cuenta de que, en muchos centros, no se incluye a la kinesiología como parte del tratamiento", explicó. La joven profesional notó que estos pacientes pasan muchas horas conectados a una máquina, lo que trae "consecuencias físicas y emocionales, como dolores, fatiga, problemas para dormir, ansiedad, depresión".

Su tesis, que incluyó una encuesta, confirmó que la mayoría de los pacientes no realiza actividad física, a pesar de que "la gran mayoría estaría dispuesta a hacer ejercicio si alguien los guiara".

Este hallazgo resalta una oportunidad invaluable para su profesión. "El ejercicio adaptado, con el acompañamiento adecuado, puede ayudar muchísimo, mejorando el estado físico, el ánimo, el sueño, y hasta la relación con uno mismo y con su entorno social", afirmó.

El trabajo de Jessica concluyó en que la kinesiología puede cumplir un rol fundamental, no solo con técnicas y ejercicios, sino también con un acompañamiento humano que puede transformar la forma en que una persona transita su enfermedad.

"Podemos ayudar a recuperar la motivación, a generar vínculos, a devolverle al paciente la posibilidad de sentirse activo con energía, capaz de poder realizar sus actividades diarias de manera independiente", enfatizó.

Para Jessica, su trabajo es un llamado a la acción. "Sabemos que detrás de cada paciente hay una historia, una vida que merece ser vivida con dignidad, movimiento y confianza", concluyó, destacando el potencial de su profesión para ir más allá de la rehabilitación y aportar un valor real a la vida de las personas.

¿Qué opinión tenés sobre esta nota?