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02/08/2025

Intento de homicidio en San Javier: este es el cartucho de la escopeta utilizada

Richard González Conrado podría ir ocho años adentro de una celda. Mientras que su víctima perdió su brazo derecho de por vida.
Cartucho de bala recogido en la zona del hecho de sangre. Fotos NoticiasNet.
Cartucho de bala recogido en la zona del hecho de sangre. Fotos NoticiasNet.

En San Javier no se habla de otro tema: ¿cuántos años de cárcel le darán a Richard González Conrado? Esta semana se desarrolló el juicio por intento de homicidio, agravado por uso de arma de fuego, contra un jornalero de 27 años identificado como Marcos Quiroga.

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Una de las pruebas principales fueron dos cartuchos de escopeta encontrados en el lugar. La fotografía de ambos se pudo apreciar en el contexto del testimonio de la oficial Tania Andrade, quien estuvo a cargo de las tareas periciales en el campo.

Se trata de un calibre 12 que genera alto impacto a poca distancia. Se calcula que el agresor disparó a no más de cinco metros de distancia, por lo que su intención fue matar. Arriba de una heladera en su casa, se encontró un cartucho de igual calibre, con lo cual se trata de la misma arma.

Una escopeta calibre 12 puede causar un daño considerable, especialmente a corta distancia. El tipo de daño depende de la munición utilizada, pero generalmente se caracteriza por heridas de entrada y salida, hemorragia intensa, daño a tejidos y órganos, y posibles fracturas óseas. A corta distancia, los perdigones pueden causar un daño similar a múltiples disparos de pistola al mismo tiempo, mientras que a mayor distancia, una bala de escopeta (slug) puede ser muy efectiva.  

El sujeto reconoció haber disparado, pero descartó la escopeta y no pudo ser hallada. Él dijo que la arrojó en la entrada de San Javier, por el camino 20, pero se rastrilló de punta a punta y hubo resultados negativos.

El hecho

Richard González Conrado le disparó a Quiroga el 22 de julio del año pasado, en San Javier, y el damnificado estuvo al borde de la muerte. Para salvarlo, debieron cortarle su brazo derecho, el más hábil, situación que le cambió su calidad de vida para siempre.

La fiscal Mariana Giammona, con la defensa técnica de Belén Blanchet y Graciela Carriqueo del otro lado de la vereda, relató que "se le atribuye a Richard González Conrado haber sido quien el 22 de julio de 2024, momentos previos a la 1:54 AM, se apersonó en la Manzana 450, Lote 1 de la localidad de San Javier, donde residía Marcos Quiroga, junto a otras personas. Luego de acusar a éste y a su grupo de haber averiado su vehículo, increpó con un cuchillo a Francisco Amaya, abalanzándose contra él y lo persiguió hasta que éste logró meterse en la habitación de Quiroga".

Seguidamente, explicó: "Inmediatamente después, González Conrado se retiró del predio, pero antes apareció con un arma de fuego larga, tipo escopeta, pateó el portón de la vivienda y realizó destrozos con la culata del arma en un vidrio de la ventana. Ante el pedido de Quiroga para que se fuera del lugar, González le efectuó un disparo".

Producto de este ataque, el trabajador rural de 27 años, estuvo cinco meses internado en terapia intensiva en el Hospital de Viedma y luego sufrió la amputación de su brazo.

Inicialmente, el acusado enfrentaba un pedido de pena de prisión de seis años y medio si aceptaba un procedimiento abreviado, pero el mismo imputado rechazó la propuesta y ahora podría enfrentar un cargo cercano a los ocho años.

El tribunal compuesto por los magistrados Marcelo Chironi, Ignacio Gandolfi y Guillermo Bustamante definirá la semana que viene si González Conrado es culpable. Luego, se hará la audiencia de cesura donde se evaluará su pena.

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