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28/07/2025

Una propietaria no pagó al electricista y la justicia de Viedma la condenó

Intervino el Juzgado de Paz en virtud de que el trabajador se fue de la vivienda sin que la mujer abone la tarea que había realizado previamente.
Son 45.000 pesos más los intereses desde abril del año pasado y hasta que se cumpla el pago.
Son 45.000 pesos más los intereses desde abril del año pasado y hasta que se cumpla el pago.

En el mundo laboral, es fundamental que exista una relación de confianza y mutuamente beneficiosa entre trabajadores y empleadores. Sin embargo, hay ocasiones en las que esa confianza se ve comprometida, dando lugar a conflictos que, si no se resuelven de manera amistosa, pueden terminar en los tribunales.

Un caso reciente en Viedma ilustra perfectamente esta situación: la historia de un electricista que, tras realizar su trabajo con dedicación, se encontró con una dueña de casa que no cumplió su parte del acuerdo.

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Todo comenzó el 9 de abril del año pasado cuando una mujer contrató sus servicios a los efectos de instalar conexiones eléctricas en un departamento de propiedad de una mujer. Previo a comenzar su trabajo, el profesional realizó una inspección en el lugar para ver todo lo que tenía que hacer y le informó a la señora que dicho trabajo tenía un valor de  55.000 pesos que fue aceptado y pacto el pago en ese mismo momento del contacto.

En el transcurso del trabajo contratado, se produjo un intercambio de palabras con la señora en virtud de que al estar a punto de finalizar la totalidad de la instalación eléctrica, procedió a colocar un tomacorriente atornillado a la pared.

En ese lapso, la dueña del departamento manifestó que no lo quería de esa forma, sino que deseaba que el tomacorriente fuera empotrado en la pared. Refiere que le informó que dicha modalidad no había sido previamente acordada y que, en caso de realizarlo según su nuevo requerimiento, el precio debía ser modificado, dado que empotrar el tomacorriente implicaba un mayor trabajo por resultar necesario romper la pared y posteriormente cubrirla con cemento.

Frente a esta situación, la mujer le manifestó que no estaba dispuesta a abonar un monto superior al ya pactado. Explica que ante este malentendido y luego del intercambio verbal, decidió suspender el trabajo, el cual ya se encontraba prácticamente finalizado, y le solicitó el pago de 45.000 pesos en atención a que la mayor parte de la obra había sido efectivamente realizada, quedando solo una parte inconclusa.

Sin embargo, la demandada se negó a abonar dicha suma, por lo que se vio obligado a retirarse del domicilio y, posteriormente, a radicar la correspondiente exposición policial. Luego decidió recurrir al Juzgado de Paz buscando un resarcimiento.

Al evaluar el caso, el titular del organismo de menor cuantía, Pablo Díaz Barcia, convocó a las partes a una audiencia de conciliación a la cual la demanda se ausentó, en tanto que el reparador de sistemas eléctricos presentó pruebas.

Ante el faltazo, el magistrado dio por “acreditados” los hechos, no hubo “contradicciones” y en consecuencia hizo lugar a la demanda del electricista condenando a la propietaria a pagar un resarcimiento de 45.000 pesos con más intereses desde el día que se contrató la obra y las respectivas costas.

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