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JUICIO A LA DELINCUENCIA

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24/07/2025

Reincidente en serie: robó cuatro veces y se acordó una pena de prisión hasta que llegue la primavera

El conocido ladrón de Viedma aceptó todos los términos y se pactaron dos meses de prisión efectiva. Solo falta la última firma del juez dentro de tres días.
Oñate escuchó cada uno de los hechos atribuidos por la Fiscalía.
Oñate escuchó cada uno de los hechos atribuidos por la Fiscalía.

En la fría mañana de este jueves 24 de julio, a las nueve horas, se desarrolló una audiencia de juicio abreviado en los tribunales de esta capital contra Patricio Oñate, un joven delincuente de 35 años. Fue presidida por el juez de Juicio, Ignacio Gandolfi.

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Fue juzgado por cuatro hechos claramente identificados, los cuales fueron caratulados como hurtos y un robo simple. Al ser delitos menores, se pudieron juntar para una pena común. El sujeto ya había sido condenado a un mes de prisión en marzo de este año. Y, cuando volvió a la calle, reincidió en el mundo hampón.

La fiscal Paula Rodríguez Frandsen relató que "se le atribuye haber sido quien el 27 de mayo de este año, a las 19:40 horas, se apoderó de una rueda de auxilio de un carro, en la primera cuadra de Gasquet, en el barrio Norte de Viedma. Se la llevó en una bicicleta y luego fue frenado por policías cerca del supermercado ChangoMás".

Como segundo hecho, el 27 de junio a las 19 horas, se expuso que fue quien le robó una rueda de auxilio y una batería a un Fiat Uno estacionado sobre la calle Belgrano y México. Para ello, rompió una ventana del coche, por lo que se convirtió en un robo simple.

Un vecino dio aviso al Comando RN Emergencias 911 y se supo que la víctima era una de las autoridades de la Escuela de Oficios N°1, que funciona en inmediaciones de la Escuela primaria Nº 340. 

En este marco, se puso en conocimiento de la situación a policías de la comisaría 34, quienes observaron al ladrón huyendo con la rueda sobre sus pasos. Llegó hasta la Escalera 23 del barrio América, arrojó la rueda contra un efectivo para poder escapar y se le cayó una mochila, que contenía la batería robada.

El malviviente corrió hasta la Escalera 21 del mismo barrio y finalmente fue aprehendido antes de que entre a su departamento que está en inmediaciones.

Como tercer hecho citado, el 6 de mayo a las 17:30 horas, le sustrajo un celular Motorola a una mujer que estaba sentada en la plaza San Martín. En ese momento, circulaba en una bicicleta playera, se lo arrebató y se dio a la fuga.

Un policía de civil que justo estaba manejando observó la situación, lo persiguió con su auto y su esposa que estaba como acompañante dio precisiones de la localización. Oñate, rápido y sin titubear, ingresó a un local de celulares para que se lo desbloqueen y los efectivos de la comisaría primera lo detuvieron infraganti.

El último caso juzgado, se trata de uno más antiguo, a principios de marzo. Se lo encontró culpable de sustraer una bicicleta rodado 29, que estaba afuera de una ferretería en México y Caseros. Se observaron las cámaras de seguridad, y surgió un informe del Río Negro Emergencias donde se reconoció la cara del autor.

Oñate reconoció todos los delitos, por lo que durante la audiencia se llegó a un acuerdo entre la defensora oficial Martha Gianni y Rodríguez Frandsen una pena de dos meses de prisión efectiva. Así las cosas, estará detenido hasta mediados de septiembre.

Gandolfi pidió tres días hábiles para expedirse, pero todo se encamina a dar aval al acuerdo entre las partes. Cuando el magistrado le preguntó al delincuente si entendió el relato de los hechos, contestó: "sí, fueron hurtos", como en señal de bajar la gravedad a los hechos delictivos cometidos. 

Existe un dato de la realidad y de la trayectoria delictiva de Oñate. Ya había sido condenado a 45 días de prisión por casos anteriores sin embargo, volvió a delinquir apenas recobró la libertad.

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