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AJEDREZ

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03/06/2025

VIDEO: la furia de Magnus Carlsen, número uno del ajedrez, al quedar eliminado en un torneo

En el marco del Norway Chess 2025, el noruego perdió contra Gukesh Dommaraju y descargó su ira contra la mesa donde jugaban la partida

Magnus Carlsen, el gran maestro del ajedrez mundial que durante años ha mantenido su hegemonía en el tablero, fue sorprendido en el Norway Chess 2025. Este icónico torneo, celebrado en la pintoresca ciudad de Stavanger, Noruega, fue el escenario donde el número uno del ajedrez vivió una de sus jornadas más desafiantes mientras defendía su reputación en terreno conocido.

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La sorpresa y desaliento del público fueron palpables cuando Gukesh Dommaraju, un joven prodigio indio, logró lo impensable: vencer a Carlsen en la segunda ronda, una hazaña que quedó impregnada en la memoria de los fanáticos del ajedrez. La partida despertó el interés no sólo por la confrontación intelectual entre ambos jugadores, sino por la inesperada reacción del campeón noruego tras su derrota.

Desde el inicio del juego, Carlsen desplegó su característico dominio del tablero utilizando piezas negras. Su destreza quedó de manifiesto al ejecutar una brillante combinación para capturar el peón central, generando una fuerte presión sobre el contrincante. Muchos, incluidos los analistas deportivos, pensaron que estaba creando su enésima cátedra de ajedrez magistral.

Sin embargo, el joven Dommaraju no se dejó amedrentar por la aureola del legendario maestro. Estudioso y totalmente inmerso en la estrategia de la partida, comenzó a ganar tiempo controlando el cronómetro a la perfección. Su templanza y nervios de acero empujaron a Carlsen a caer en errores consecutivos, lo que torció el aparente rumbo inamovible de su partida hacia la derrota.

El desenlace fue lo que nadie esperaba: Carlsen, en un gesto altamente inusual, golpeó la mesa con frustración al entender que la victoria ya no era posible. Las piezas saltaron desordenadamente y el salón de juego quedó en silencio ante la discordante manifestación. No obstante, el campechano y cortesano al que el mundo está acostumbrado regresó cuando Carlsen, luego de controlar su temperamento, estrechó cortésmente la mano del ganador y meticulosamente ordenó las piezas en su sitio.