Publicidad
 

SIN CONTROL

|
23/05/2025

Plazos fijos: a partir de cuánto se puede invertir sin que intervenga ARCA

Los depósitos a plazo fijo ahora quedarán fuera de vigilancia si no superan los $100 millones.

A partir del próximo mes, una significativa cantidad de inversiones quedarán exentas de la supervisión habitual que la Agencia de Recaudación y Control de Activos (ARCA) mantenía sobre las transacciones financieras. Según lo informó el vocero presidencial, Manuel Adorni, junto al titular de ARCA, Juan Pazo, el Gobierno ha aprobado una drástica elevación de los límites que determinan cuándo los bancos deben informar sobre los depósitos a plazo fijo.

Lee también: Cuál es el nuevo límite que informará ARCA sobre las transferencias de las billeteras digitales

Este nuevo enfoque gubernamental prevé que solo los depósitos a plazo fijo que superen los $100 millones en el caso de personas físicas y $30 millones para personas jurídicas serán reportados, un cambio que corresponde a las políticas incluidas en el amplio "Plan de Reparación Histórica de los Ahorros", dirigido por el Ministro de Economía, Luis Caputo. Hasta el anuncio, bastaba con que un plazo fijo superara el millón de pesos para formar parte del reporte a ARCA.

La administración actual justifica esta medida con el objetivo de facilitar las inversiones a los pequeños y medianos ahorristas que anteriormente veían sus movimientos limitados o, al menos, complicados por requerimientos fiscales minuciosos. De esta manera, el Gobierno pretende reducir la presión sobre los ciudadanos, permitiéndoles operar de manera más libre dentro del ámbito financiero nacional.

Esta reforma busca impulsar un sentido de confianza y autocontrol en los contribuyentes, dejando detrás lo que el vocero Adorni describió como "una vigilancia estatal sospechosa que históricamente ha circunscrito las elecciones económicas personales". En el fragor de las reformas, también se han estipulado cambios sustanciales en la regulación de otras áreas clave del sistema financiero, incluyendo transferencias, extracción de efectivo y tenencias en sociedades de bolsa, significando un objetivo global de mayor libertad económica y autonomía del mercado interno.

El nuevo marco de operación promete ofrecer a los ahorristas un entorno más relajado aunque benéfico, unos que permitirían elegir los productos bancarios más convenientes según las variadas tasas de interés que cada entidad financiera dispone. En esencia, esta liberación de la normativa implica un paso hacia un trato más equitativo y comprensivo entre el Estado y sus contribuyentes, promoviendo así una estabilidad financiera más saludable y proactiva.