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ADULTOS ACTIVOS Y VITALES

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30/04/2025

Ni crucigramas ni leer: conocé el pasatiempo para mayores de 60 que mejora la memoria y mantiene el cerebro activo

Esta actividad que muchos practicaban de niños puede convertirse en un gran aliado para mantener la mente ágil

Desde tiempos inmemoriales, la humanidad ha buscado maneras de ocupar su tiempo libre de forma enriquecedora. Especialmente, a medida que se avanza en edad, mantener la mente activa se convierte en una prioridad. Hoy en día, se podrían pensar en actividades tradicionales y evidentes como la lectura o la resolución de crucigramas. Sin embargo, emerge una alternativa igualmente valiosa que puede evocar la nostalgia de la infancia: COLECCIONAR.

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A simple vista, coleccionar puede parecer una simple acumulación de objetos. Sin embargo, al adentrarse en este mundo, se descubre un universo de posibilidades que pueden hacer que las neuronas se vigoricen. Monedas, sellos, cromos, incluso etiquetas o figuras, cada elemento coleccionable esconde una historia, detona preguntas y despierta la curiosidad. Así, este pasatiempo revive épocas pasadas, activa segmentos del cerebro asociados a la memoria y promueve habilidades organizativas y analíticas.

Con el inevitable transcurrir de los años, ciertos detalles comienzan a escaparse, desde fechas hasta los reproches de dónde dejamos las llaves. Estas pequeñas pérdidas pueden indicar que la mente necesita ejercicios del estilo de un gimnasio mental. En este sentido, coleccionar se convierte en una de esas actividades casi terapéuticas, que ayuda a mitigar el paulatino desgaste de la agudeza mental. Ordenar, clasificar e identificar productos dísímiles son prácticas intricadas que desarrollan múltiples áreas cognitivas tan necesarias a medida que avanzamos en nuestra edad dorada.

Más allá de los beneficios mentales, coleccionar también fomenta la sociabilidad. Ya sea mediante intercambios en mercadillos, visitas a ferias o participación en clubes de coleccionistas, se generan espacios de interacción donde compartir la pasión por objetos similares se convierte en el eje para establecer relaciones. Estos encuentros no sólo enriquecen nuestro acervo de colecciones, sino que también impulsan nuevas amistades, experiencias compartidas y, por ende, una vida social más activa y vibrante.

No se necesita grandes sumas de dinero para comenzar una colección desde cero, cualquier persona puede aventurarse en el mundo del coleccionismo. Indagar en los históricas o los antecedentes culturales detrás de esos objetos nos lleva a aprender continuamente, nutriendo aún más la mente.

Así que, a aquellos mayores de 60 años que consideran que su mente no está tan despierta como en el pasado, el coleccionismo ofrece un paquete completo de diversión, aprendizaje, sociabilidad y ejercicio mental, brindando un desafío nuevo y constantemente renovado.