Publicidad
 

246º ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN

|
18/04/2025

Los hermanos de Viedma, desaparecidos de la historia regional

Una investigación universitaria descubrió a Antonio y Andrés.
Mapa del territorio que comenzó a crecer, elaborado por De Moussy (1810-1869)
Mapa del territorio que comenzó a crecer, elaborado por De Moussy (1810-1869)

La doctora en Derechos y Ciencias Sociales, Jacqueline Vasallo (UN Córdoba-CONICET) difundió una investigación en 2015 sobre el protagonismo que tuvieron Francisco de Viedma y Narvaez –fundador de Viedma y Patagones-, aunque poniendo énfasis en el rol que jugaron sus hermanos Antonio y Andres, cuya destreza es poco conocida para el común de la gente en ambas orillas del río Negro.

 

Si bien esta profesional se ocupó de Antonio, vale la pena indagar sobre los desafíos que tenían los colonizadores enviados por la corona española a partir de las incursiones que había tanto de la flota española como la peligrosa piratería inglesa.

Vasallo señala Antonio de Viedma nació en el seno de una familia de ilustre abolengo de Jaén, en 1737. Junto a sus hermanos, Francisco y Andrés, jugó un rol central en la colonización de la Patagonia austral a fines del siglo XVIII.

Los tres habían ingresado en la marina siendo muy jóvenes. Gracias a sus méri- tos llamaron la atención de Carlos III, que les asignó varias misiones, entre ellas la fundación de colonias, su gobierno y administración e, incluso, la realización de trabajos de exploración en el territorio más austral del contiene americano

Para acometer la empresa de poblar la Bahía de San Julián, Carlos III designó a Juan de Piedra como superintendente y a Antonio de Viedma como contador y tesorero. La misión original que se les encargó fue ocupar dos sitios estratégicos: Bahía Sin Fondo y Bahía San Julián, según había sugerido su ministro, el conde de Floridablanca.

La investigación indica que la primera era el punto de desembocadura del Río Negro (Viedma-Patagones) o de los Sauces y era visualizada como un posible paso hacia Chile. Primero, formó parte activa de la fundación del Fuerte militar de San José —situado en la Península de Valdez—, que tuvo lugar a finales de 1778.

Antonio quedó a cargo de la misión, pero en el fuerte se desató una epidemia de escorbuto y para intentar encontrar una solución colectiva conformó una junta que resolvió abandonar el lugar. Viedma opuso reparos a esta medida, ya que entendía que no tenía autoridad suficiente para ordenar el abandono del fuerte, por lo que fue desplazado de su cargo por los militares que lo acompañaban.

El 1 de agosto de 1779, Antonio abandonó San José y partió con un pequeño destacamento hacia Montevideo para esperar instrucciones. El establecimiento subsistió hasta agosto de 1810, fecha en que fue destruido por un ataque indígena.

Andrés Viedma, que era teniente de navío, fue designado comisario superintendente de la Bahía de San Julián, aunque por su progresivo deterioro mental acabó por ser sustituido, sostiene Vasallo en su estudio elaborado en base a varias fuentes: Bulkeley, John y Cummins, John.Un viaje a los mares del sur en los años 1740-1741."La representación de las relaciones interétnicas en el discurso de Antonio de Viedma (Patagonia meridional, siglo XVIII)", en Magallanía. Universidad de Magallanes, Chile. De Angelis, Pedro,  Pesatti, Pedro.“Estudio Preliminar”, en De Viedma, Antonio y Villarino, Basilio, Diarios de navegación. Expediciones por las costas y ríos patagónicos (1780-1783), y  Zusman, Perla “El estado de los establecimientos de la costa patagónica según el informe el marino Francisco de Viedma (1782)”.

Volviendo a Antonio, el hermano de Francisco, la investigadora cordobesa señala que en 1780 volvió a la Patagonia con tres embarcaciones y población como jefe de una misión en la que se fundaría una nueva colonia en la Bahía de San Julián llamada Florida Blanca, cuyas ruinas están próximas a San Julián, Santa Cruz.

Según Vasallo, desde Buenos Aires no le enviaban víveres y la gente apenas tenía algo para llevarse a la boca. Sus últimas disposiciones estuvieron centradas en pedir socorro a su hermano Francisco, que se hallaba gobernando el establecimiento de Río Negro, ya que temía que Buenos Aires hubiera sido invadida por los ingleses.

Así, dispuso que una buena parte de la población se embarcara hacia aquel paraje, conducidos por Félix Iriarte; pero en el momento que se disponían a zarpar, llegóun barco con las provisiones y la orden de que declinara en su cargo.

Una vez que se cercioró que los víveres ya estaban depositados en la despensa del poblado, abandonó Floridablanca y en 1783 subió al bergatín Nuestra Señora de Belén el día 16 de abril, con rumbo a Montevideo.

Al poco tiempo, los habitantes de la colonia debieron abandonarla e incendiarla, por orden real del virrey Vertiz. “Antonio de Viedma llegó a Montevideo el 11 de mayo de 1783 y allí le perdemos el rastro: no sabemos cómo ni dónde murió. Hasta la fecha, poco se ha escrito sobre la figura de este colonizador de la costa patagónica, quien tras su breve paso, desapareció por largos años de las páginas de la historia colonial latinoamericana, aunque sus obras están siendo actualmente reeditadas y sus hazañas, rescatadas por jóvenes investigadoras argentinas”, concluye la investigadora.

¿Qué opinión tenés sobre esta nota?