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COLUMNA DE OPINIÓN-246º ANIVERSARIO

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17/04/2025

La llegada del visionario Francisco de Viedma y Narváez

Por Jorge Raúl Entraigas (*)
Uno de los lugares emblemáticos de Viedma.
Uno de los lugares emblemáticos de Viedma.

Después del descubrimiento   por los españoles de la Patagonia en 1520, estas tierras tuvieron especial interés no solo por su importancia estratégica geopolítica, ya que era el único lugar por donde se podía ir al Asia en aquella época ya que las otras rutas estaban controladas por otras potencias europeas. También hubo mucho interés cultural por lo que se decía, pensaba y fabulaba sobre ella.

Tierra misteriosa y atrayente, aquí se buscó desde la famosa Ciudad de los Césares a fines el siglo XVII, hasta pasar   a buscar oro o petróleo a comienzos del siglo XX. Por ello todo lo que se publicaba, ya sea de historia, literatura o relatos de viajeros y exploradores era leído y comentado en Europa.  En muchos de estos   textos se detallaron   descubrimientos y paisajes, como las memorias de Pigafetta   y su relato de la expedición de Magallanes para continuar con Falkner, cuando en su recorrida llegó a la zona de Sierra de los Padres y recopiló de informantes indios las descripciones de la Patagonia profunda, relatos que fueron publicados en Inglaterra, como así también los informes de los marinos ingleses que recorrieron estos mares

Fue por ello que la corona española ordenó, el 23 de marzo de 1778, de hacer un establecimiento formal en la Bahía de San Julián, para lo cual se organizó una gran expedición destinada a ocupar y poblar la Patagonia. Es aquí cuando aparece Don Francisco de Viedma y Narváez junto a Juan de la Piedra.

Francisco de Viedma y Narváez nació en la ciudad de Jaén, España en 1737. Siendo sus padres Andrés de Fernández Viedma y Narváez y Luisa Feliciano Bordejo y Fajardo. Se Casó con doña María Teresa Gallegos y Godino, no tuvieron hijos por las obligaciones de su cargo y se mantuvo separado por espacio de 30 años de ella, quien quedó en España. En América Francisco de Viedma no dejó descendencia. Algunos antepasados de Francisco de Viedma, se distinguieron en las luchas que sostuvieron los españoles contra los invasores árabes o moros

Su figura adquiere para nosotros singular importancia a fines del siglo XVIII cuando la Corona Española se preocupó por ocupar en forma real y efectiva sus dominios en la Patagonia. En efectos estas tierras salvo, algunos intentos aislados y fracasados para poblarla, seguía sin habitar por los europeos. Pero las apetencias de ingleses, holandeses y franceses, hicieron reaccionar a Carlos III (Rey de España) quien decidió conservar estas tierras para sus dominios y fue por ello que ordenó su ocupación y poblamiento. Por ese motivo creo, con asiento en Buenos Aires el Virreinato del Río de la Plata.

Para cumplir con esta función partió de España D. Francisco de Viedma acompañando la expedición organizada por el virrey Juan José Vértiz y dirigida por Juan de la Piedra, cuya finalidad era la construcción de fuertes y colonias en el sector oriental de las costas patagónicas.

A fines de 1778 llegaron Juan de la Piedra y Viedma a Montevideo. Partieron de este puerto el 15 de diciembre de 1778 y arribaron el 7 de enero de 1779 al golfo de San José, ubicado de la península de Valdés (Chubut). Antes de fin de mes ya se había levantado un Fuerte que quedó al mando de Viedma para que se encargase de la construcción de un poblado, llamado Fuerte de San José que duraría hasta 1810.

Mientras tanto la falta de agua potable hizo que Villarino hiciese varios viajes de reconocimiento por la región comprendida entre la península Valdés y la desembocadura del río Negro, o de los Sauces, el que fue descubierto el 22 de febrero de 1779. 

Por la falta de agua en el Fuerte San José, y por tener un valle fértil y con abundancia de agua en el Río Negro, ordenó el traslado de la mayoría de los pobladores del Fuerte San José al valle inferior del Río Negro.  Fundamentó su determinación en la abundancia de agua potable, valles fértiles en la banda sur, muy buenos para el cultivo de cereales y cría de animales, y en la banda Norte excelentes salinas, que en esa época tenían mucho valor como condimentos de las comidas e indispensable para hacer tasajo.

Fue así que un 22 de abril de 1779 se ordenó la construcción de un Fuerte y población en la margen derecha del río Negro llamada “Nuestra Señora del Carmen”

La gran crecida del río e inundación del Fuerte el 13 de junio de 1779,  provocó el traslado del mismo a la margen Norte donde el terreno era más elevado,  continuando en la margen sur con pobladores dedicados a tareas agrícolas. La margen sur se llamó “Mercedes” en honor a la Virgen de su capilla, mientras que la sede del Fuerte en la margen norte se llamó “Nuestra Señora del Carmen.

Luego vino la orden de abandonar todas las instalaciones de los españoles en la Patagonia menos la del Fuerte del Río Negro. Fue entonces cuando Viedma se trasladó a Buenos Aires y en junio de 1785, fue nombrado gobernador de la nueva Intendencia de Cochabamba que incluía a la de Santa Cruz de la Sierra.

Antes de irse a Cochabamba redactó un Memorial (fechado en Buenos Aires el 1° de mayo de 1784) y  fue entregado al Virrey  Marques de Loreto. En la Primera Parte relató los esfuerzos de los españoles por descubrir, explorar y ocupar la región Patagónica (describe su expedición, el descubrimiento del río Negro y la fundación del Fuerte)

En la parte segunda los comentarios son por lo más elogiosos cuando se refiere a la fertilidad de los valles del río Negro y a la abundancia de pesca en los mares Patagónicos, alertando también sobre la presencia de barcos ingleses. Habló de la importancia estratégica que tenía toda esta región y señaló lo conveniente que sería establecer una ruta comercial del Fuerte del Río Negro con la zona de Valdivia en Chile. Para ello indicó la necesidad de explorar la navegación del río en un gran tramo y la posibilidad de instalar varias poblaciones río arriba.

En la parte tercera (y última) defendió con pasión “la conclusión de las obras del Fuerte” y pidió un refuerzo de tropas para que los pobladores y colonos “puedan extenderse en el ejercicio de la agricultura y cría del ganado”

En 1785 Francisco de Viedma estaba al frente de la gobernación de Santa Cruz de la Sierra. Allí hizo muy buen gobierno y fomentó la generación de riquezas. Elevó memorias con valiosas descripciones geográficas e informó del estado de las reducciones indígenas. Su gobierno se distinguió por la honradez y el esfuerzo como funcionario por desempeñar muy bien y decentemente su labor. En la ciudad de Cochabamba falleció el 28 de junio 1809.

Quisiera destacar lo que informó a las autoridades de Buenos Aires, el 23 de marzo de 1780: “la honradez debe asegurar los cimientos de la población del Río Negro” a esto hay que agregarle su incansable defensa de la soberanía en los mares y tierras patagónicas.

Dos siglos después de la fundación del Fuerte, en 1979, se creó en Viedma la Comisión del Bicentenario, y entre sus múltiples actividades, aparte de los festejos de tan importante hecho, estuvo la de ubicar la sepultura de quien fuera su fundador. Finalmente, los esfuerzos tuvieron éxito cuando se logró ubicar la tumba de donde estaban depositados los restos de Francisco de Viedma en Cochabamba.

* Profesor de Historia.

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