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15/04/2025

De fierros y legado: la historia del safarista que armó su auto desde cero con su familia

Desde un taller en Viedma, Sebastián Iturrioz, junto a su padre y su hermano, forjaron más que un coche: construyeron una tradición. Una historia de pasión, ingenio y mucho polvo de las ruedas.
Sebastián Iturrioz, mecánico de Viedma, y su pasión por el Safari Regional.
Sebastián Iturrioz, mecánico de Viedma, y su pasión por el Safari Regional.

En un rincón de Viedma, donde el ruido de las herramientas convive con la voz de la experiencia, Sebastián Iturrioz y su familia escriben su historia sobre ruedas. No se trata solo de correr carreras; se trata de heredar una pasión, de soldar recuerdos, de reinventar lo imposible con ingenio y con las manos llenas de grasa y sueños.

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Todo comenzó con Horacio Iturrioz, padre de Sebastián, un apasionado de los fierros que lleva más de tres décadas metido entre motores y tierra.

"Mi viejo corría como amateur, y empezó a desarrollar los chasis. Con el tiempo, logró una jaula que no se rompe ni se raja, y hoy casi toda la categoría usa ese diseño", contó Sebastián a NoticiasNet, en el taller que tiene en la calle San Frascisco, enfrente del campus de la Universidad Nacional de Río Negro.

Ese legado, que primero fue pasión y luego herencia, hoy se materializa en un auto totalmente artesanal, armado junto a su hermano Matías. “Compramos caños al corralón y mezclamos piezas de diferentes vehículos. Usamos un diferencial de Nissan, el tren delantero de una Ford F-100 del ’84… todo lo soldamos nosotros”, relató. El resultado: una máquina única, nacida en un taller familiar donde no se compra, se crea.

Cada componente tiene su historia. Un tanque de nafta fabricado por un amigo, una dirección hidráulica adaptada de una S10, amortiguadores hechos a mano y luego reemplazados por unos comprados cuando las exigencias técnicas apretaron. “Todo lo hacemos en el taller de mi viejo o en el mío. La inventiva del safarista no tiene límites”, dijo Sebastián entre risas.

Pero el safari no es sólo una pasión para adultos. Es, en muchos rincones de la Línea Sur, un semillero de sueños sobre ruedas. “Los nenes aman esto. Nos piden tocar el auto, sacarse fotos. Algunos ya corren con sus Reci-Karts, hechos con soga y voluntad, y hasta hay niños de 11 y 12 años que ya saben soldar. Es increíble ver cómo la pasión ya los penetró”, contó emocionado.

Las carreras, claro, no son un paseo. Los terrenos son exigentes y la potencia de los motores, limitada. “Los llevamos al máximo. Andamos sobre piedras, con poca potencia y mucho régimen. Pero el auto aguanta, y lo más importante: no castiga el cuerpo”, aseguró. Cada detalle se revisa con obsesión: “Apenas termina la carrera, lavamos el auto y ya lo metemos al taller para ver qué se puede mejorar”.

En ese universo donde todo se hace a pulmón, la mecánica no puede fallar. “Nosotros inventamos. Adaptamos carburadores, ensamblamos cajas de cambio, y después de dos horas en el campo, vemos que no hay fugas, los frenos están impecables, y todo funciona. Eso demuestra lo que sabemos hacer, aunque sea un taller amateur”, aseveró con seguridad.

El presente los encuentra con un objetivo claro: completar todo el campeonato. “Queremos correr todas las fechas. Es un campeonato largo, el presupuesto a veces da y a veces no, pero tenemos ganas de lograrlo. Este auto lo hicimos de cero con mi viejo y mi hermano, y soñamos con ser campeones”, se ilusionó.

¿Y después? Hay planes. “Queremos pasar de categoría, ponerle un motor más grande. Arrancamos en la potenciada porque es una buena escuela: poca potencia, muchas piedras, y el desafío de encontrar el mejor camino para que el auto no se encaje. Pero vamos por más”, cerró Sebastián, con el fuego del que sabe que esto recién empieza.

Si hablamos de resultados en el corto plazo, los Iturrioz consiguieron compartir la punta con 67,5 puntos, al igual que el binomio Troncoso-Loyola. Podrían haber mejorado su perfomance, de no ser por un imprevisto con un amortiguador, que repararon en mitad de la carrera.

Lo que se viene: el 10 y 11 de mayo se competirá la segunda fecha en Ramos Mexía, el 14 y 15 de junio se disputará la tercera en San Antonio Oeste, la cuarta será el 12 y 13 de julio en Belisle, la quinta el 16 y 17 de agosto en Luis Beltrán, la sexta el 11 y 12 de octubre en Conesa y finalizará el 29 y 30 de noviembre en Valcheta.

 

 

 

 

 

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