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CONFLICTO

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12/04/2025

El drama familiar del Mago Jansenson tras el secuestro de su sobrina: “Fue sustraída por…”

Secuestro en el círculo íntimo

El reconocido ilusionista Norberto, conocido popularmente como el Mago Jansenson, ha decidido romper su clásica postura de discreción para poner en el centro de la opinión pública un profundo conflicto familiar que lleva más de un año manteniéndose en las sombras. Se trata del presunto secuestro de su sobrina de 9 años, Isabella, quien es hija de su hermano Diego Jansenson. En un dramático giro del destino, Isabella habría sido sustraída por su madre, quien actualmente enfrenta varias acusaciones legales.

Este conflicto nació cuando la madre de Isabella, según las acusaciones del Mago Jansenson, decidió eliminar todo contacto de la niña con su círculo paternal. Situado en el ojo de la tormenta mediática, el afligido tío utilizó su influencia en redes sociales para dar visibilidad al caso mediante un impactante video. En las imágenes, el Mago se muestra conmovido y determinado a esclarecer los retazos deshilachados de la vida de su sobrina: "Estamos buscando a Isa, que fue sustraída por su madre, y a quien nadie de su familia paterna ni materna ve desde hace más de un año. No sabemos dónde ni cómo está", clama con vehemencia.



Este drama chequea cada rincón del corazón de la familia Jansenson. La pesadilla comenzó cuando un día, sin aviso ni pista alguna, Isabella no regresó de la escuela. En lo que se percibe como un intento desesperado por recuperar las horas perdidas, Diego Jansenson, el padre, junto al Mago han instaurado un proceso judicial cuya envergadura se triplica. "Hay varios juicios en proceso, el más importante y doloroso es un juicio penal que acusa a su madre de sustracción de la menor. El tiempo sigue pasando e Isabella vive despojada e impedida de toda su vida", relataba Jansenson con un dejo de dolor entre las palabras.

Contrapunto en esta novela de realidades discordantes es la figura de Constanza Ben, madre de Isabella, quien refuta categóricamente las acusaciones vertidas en su contra. Alega haberse establecido en México, reivindicando que sus hijas, mexicanas de nacimiento, tienen todo el derecho a una vida alejada del ruido"mediático que las envuelve. "No tengo secuestrada claramente a mi hija", protesta con firmeza. "Nosotros tenemos una perimetral, esa parte no la dicen. Vivimos en México porque mis hijas son mexicanas, al igual que yo. Yo nací en Argentina pero me he nacionalizado aquí."



Así, este drama que se asemeja cada vez más a un enrevesado truco de magia sigue en el aire, marcado por audiencias y procesos que tratan de decidir el futuro de una pequeñita en el epicentro del huracán. Lo que resulta irrefutable es el fuerte latido de dolor y deseo de reunir piezas que expresan tanto el ilusionista como su hermano: devolver a Isabella toda normalidad que merece.

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