Publicidad
 

SANT FE

|
12/04/2025

VIDEO: un jubilado entró a robar en una dietética y se llevó 200 mil

“Dame la plata, por favor, la necesito”, le rogó el hombre a la joven que atendía el negocio, que pensó que se trataba de una broma.

Un curioso y a la vez desconcertante hecho delictivo tuvo lugar en la tranquila localidad de Santa Fe, sacudiendo la rutina de los vecinos del barrio Sargento Cabral. Un hombre de avanzada edad, dando muestras de desesperación, decidió convertirse en un asaltante improvisado tras entrar a una dietética, armado y dispuesto a conseguir dinero a toda costa.

Lee también: Detienen a un youtuber de La Plata por escrachar a supuestos abusadores en redes sociales

La singular escena fue capturada por las cámaras de seguridad del comercio, destacándose por el peculiar perfil del agresor: un jubilado de aproximadamente 80 años, quien, con un arma en mano, demandó el dinero guardado en la caja registradora a la joven empleada. Ella, al principio incrédula y entre risas nerviosas, no tomó en serio al anciano, percibiendo todo el episodio como un malentendido entre generaciones o incluso como una broma de muy mal gusto.

 
 
 
 
 
Ver esta publicación en Instagram
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Una publicación compartida por El Doce (@eldocetv)

 

El ambiente cambió su tenor cuando el octogenario blandiendo su arma modificó súbitamente el tono de su voz, transformando lo que inicialmente fue tomado como un comentario inocente en una amenazante exigencia. "Necesito el dinero", le insistía él con una mezcla de súplica y determinación, mientras la joven, con los nervios a flor de piel, accedió a retirarse por completo de su posición tras la caja, violentamente consciente de que ya no había margen para la duda.

En esa especie de diálogo caótico lleno de súplicas y advertencias, el perpetrador logró hacerse con casi 220 mil pesos antes de que la tensionada y alterada empleada aprovechara un momento de distracción para salir del local a la deriva del levantamiento de alarmas en busca de algún vecino que respondiera en su auxilio.

Sin embargo, la historia no terminó con la llegada de los vecinos solidarios, pues el anciano asaltante, demostrando una sorpresiva agilidad para alguien de su edad, logró esca