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11/04/2025

Crecieron el consumo de marihuana y la pornografía con el uso de pantallas

Desde el CISC de Viedma reclaman una visión "integral, interdisciplinaria e intersectorial" para abordar las adicciones en la ciudad.
Sólo las mujeres buscan ayuda aunque en muy bajo porcentaje.
Sólo las mujeres buscan ayuda aunque en muy bajo porcentaje.

Las estadísticas de consumos problemáticos en Viedma se alinean con los números nacionales e internacionales, con la ingesta de alcohol y uso del tabaco como las sustancias más prevalentes y consideradas normalizadas.

Sin embargo, el coordinador del Centro Integral Socio Comunitario (CISC), Maximiliano Pérgamo, en diálogo con NoticiasNet, advirtió sobre el alarmante aumento del consumo de marihuana, que creció un 300% en la última década, y el creciente terreno que ganan las adicciones conductuales, especialmente entre los jóvenes (trastornos que se caracterizan por la pérdida de control sobre una conducta, a pesar de las consecuencias negativas. También se conocen como adicciones sin sustancia).

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Según Pérgamo, si bien el alcohol y la cocaína son las principales consultas en el centro, se observa un "policonsumo" donde no todas las sustancias se problematizan. Además, alertó sobre el auge de adicciones como el uso prolongado de pantallas, el juego online, la pornografía, las apuestas y los problemas alimenticios, con graves consecuencias en el desarrollo de los cerebros jóvenes.

"El uso de pantallas prolongado en el tiempo, en cerebros que están madurando, afecta directamente el desarrollo del niño con consecuencias en el aprendizaje, la socialización, la capacidad de conexión social", explicó Pergamo.

También señaló el bajo acceso a tratamiento en Viedma, donde sólo un 2% de las mujeres con signos de dependencia a alguna sustancia busca ayuda, un porcentaje que se mantiene desde 2017. Esto se debe a "barreras sociales y brechas" en el acceso, agravado por la estigmatización que aísla a quienes sufren consumos problemáticos.

"La estigmatización está instalada en la sociedad, quien tiene un consumo problemático o dependiente es aislado y sino se tiene que aislar, retrasando el pedido de ayuda", afirmó el profesional a cargo de la entidad.

Además, remarcó la escasez de espacios de contención y tratamiento ambulatorio con profesionales formados, lo que satura el sistema público y privado. Si bien destacó el trabajo de movimientos sociales e iglesias, criticó la inversión en publicidad en detrimento de intervenciones asertivas y sensibles a las necesidades de la comunidad viedmense.

El CISC, que cumple 15 años en Viedma y es el único dispositivo específico de salud pública para abordar consumos problemáticos, trabaja con recursos limitados y basados en la salud mental comunitaria y la reducción del daño, ofreciendo espacios grupales para pacientes y sus redes afectivas. Pergamo enfatizó la importancia del trabajo territorial y comunitario para encontrar factores de protección sin aislar al paciente.

Finalmente, anunció la segunda jornada virtual y gratuita el 26 y 27 de junio, denominada "Abordaje intersectorial de los consumos problemáticos: construyendo respuestas posibles en el territorio", con el objetivo de generar un diálogo para construir redes solidarias y promover abordajes más inclusivos.

Para concluir, Pergamo insistió en la necesidad de construir una visión integral, interdisciplinaria e intersectorial, impulsando la prevención, empoderando los espacios barriales y promoviendo un diálogo entre quienes diseñan políticas públicas y quienes trabajan en el terreno para generar un diagnóstico comunitario real y respuestas efectivas. También abogó por una mirada social menos prejuiciosa y más comprometida con la problemática.

 

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