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06/04/2025

El barrio Guido de Viedma marca un nuevo camino en la reinserción social

Quienes pasaron por una condena aportarán a la comunidad.
La junta vecinal firmó un acuerdo con el Ministerio de Seguridad y Justicia.
La junta vecinal firmó un acuerdo con el Ministerio de Seguridad y Justicia.

La junta vecinal del barrio Guido, a través de su presidente Johnatan Belmar, dio un paso significativo hacia la integración social con la reciente firma de un convenio con el Instituto de Asistencia a Presos y Liberados (IAPL), dependiente del Ministerio de Seguridad y Justicia de la Provincia de Río Negro.

Este acuerdo busca facilitar la reinserción de personas que han estado bajo supervisión judicial a través de la participación en tareas comunitarias. Esta acción comunitaria, impulsada conjuntamente con esa cartera, representa un modelo innovador que pone la colaboración ciudadana en el centro de la rehabilitación social.

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El acuerdo fue firmado por miembros de la Junta Vecinal del barrio Guido, con la participación de Gabriel Riera y Romina Dieu, representantes del Área de Horas Comunitarias del IAPL, quienes destacaron la importancia del convenio para el desarrollo personal y profesional de las personas supervisadas.

Este tipo de iniciativas no sólo les ofrecen un camino para enmendar algunas infracciones en que pudieran haber incurido sino que también les proporcionan valiosas herramientas y habilidades para una mejor integración laboral en la comunidad.

Según informó de Gabriel Riera a NoticiasNet, las personas elegibles para este programa son individuos que cometieron delitos menores o protagonizaron accidentes, y a través del cumplimiento de tareas comunitarias ofrecen un resarcimiento a la sociedad.

"Estas tareas se realizarán en varios espacios públicos del barrio, como parques y hospitales, además de colaborar directamente con las juntas vecinales que interactúan a diario con estas personas", explicó Riera. Estas acciones no solo benefician a los involucrados, sino que asimismo enriquecen la vida comunitaria del barrio.

El convenio incluye aproximadamente a 70 personas que participarán en rotaciones de grupos de 35 a 40. Un aspecto relevante del programa es que, aunque las tareas no son remuneradas, ofrecen a los participantes la posibilidad de disminuir su período de supervisión mediante el descuento de horas, lo cual actúa como un incentivo adicional para su participación activa.

Multifacéticos talleres de formación también se contemplan dentro del marco del acuerdo. Por ejemplo, uno de los involucrados, con conocimientos en soldadura, dirigirá un taller sobre esta habilidad, mientras que otro participante ofrecerá formación sobre barbería. Estas iniciativas surgen como respuesta a la suspensión de los programas de capacitación remunerados en la región, ocupando un espacio vacante en la oferta educativa de la comunidad.

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