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21/03/2025

Secretos del mar: la costa de Río Negro y su cementerio de naufragios

Relatos de tragedias y leyendas marinas, que narran la vida dura de los navegantes.
Casco del San Giorgio. Fotografía expuesta en el Museo E. Tello.
Casco del San Giorgio. Fotografía expuesta en el Museo E. Tello.

La costa de Río Negro, con su rica historia marítima y sus desafiantes características geográficas, esconde entre sus arenas y aguas los restos de numerosos naufragios, testigos silenciosos de épocas pasadas. Desde los primeros navegantes europeos hasta mediados del siglo XX, la peligrosidad de la barra del río Negro siempre fue una constante, cobrándose la vida de embarcaciones y marineros.

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El Cóndor: Un nombre que evoca tragedia

El balneario El Cóndor, cuyo nombre actual proviene del naufragio del clíper "Cóndor" en 1881, es un claro ejemplo de esta historia. La embarcación danesa, que transportaba champaña francesa, encalló en las restingas cercanas al faro, convirtiéndose en parte del paisaje y la memoria local. Los restos del "Cóndor" fueron utilizados para construir la primera vivienda de la zona, marcando el inicio de una comunidad.

Escena de playa donde se aprecia la presencia del molinete atribuido al San Giorgio.

El San Giorgio: Vestigios de un pasado industrial

Otro naufragio emblemático es el del buque carguero "San Giorgio", que encalló en la década de 1920. Sus restos, incluyendo vajilla y un cabrestante que hoy adorna el acceso al balneario, son testimonio de la vida a bordo y la actividad marítima de la época. Fotografías del casco metálico, visibles hasta la década de 1970.

El Ludovico: Un vapor chileno en aguas patagónicas

El vapor chileno "Ludovico", que naufragó en Bahía Rosas en 1916, también forma parte de esta historia. El periódico "La Nueva Era" relató el naufragio y el rescate de la tripulación, destacando la solidaridad de la comunidad local. Los restos del "Ludovico" aún pueden observarse en la zona, recordando la fuerza del mar y la fragilidad de las embarcaciones.

Por caso el cardán y parte de la hélice fueron instaladas en una plazoleta de la avenida costanera de la villa marítima de Viedma pero lamentablemente no existe la señalética correspondiente como para mostrar ese emblema. En tanto, el ancla se cree que se encuentra en inmediaciones de la Casa de Gobierno.

Molinete atribuido al San Giorgio.

Caldera, hélice y molinete del Ludovico (Bahía Rosas)

Otros naufragios: Historias perdidas en el tiempo

Además de estos naufragios conocidos, existen registros de otros barcos que encontraron su fin en la costa rionegrina, como el vapor "Río Negro", el mercante "Toro" y el remolcador "Petrel". Sus historias, a menudo incompletas, nos recuerdan la importancia de preservar el patrimonio marítimo y la memoria de quienes se aventuraron en estas aguas.

Hay otros casos con detalles poco verificables. Por caso, la leyenda de los submarinos nazis hundidos a 1.000 metros de la costa de Caleta de los loros, y algunos especialistas en buceo hacen referencia que en ese mismo sector del ingreso del mar hacia el contienente, varios metros bajo tierra se encuentra el "Mary Jean", una embarcación de manera de la supuestamente algunos buzos extrajeron un caldero y estaría de muestra en la municipalidad de San Antonio Oeste.

La costa de Río Negro, con sus naufragios relevados por el sitio especializado Histarmar y algunos cuentos, es un tesoro histórico que merece ser explorado y preservado. Cada resto, cada relato, nos invita a reflexionar sobre la relación entre el hombre y el mar, y la importancia de proteger nuestro patrimonio marítimo.

 

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