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JUBILADOS EN CRISIS

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18/03/2025

Cuánto perderán los haberes de la mínima por el congelamiento del bono

Se activó el gasto indexado.

Con la actualización reciente basada desde marzo de 2024, los jubilados que perciben el haber mínimo enfrentarán pérdidas significativas debido al congelamiento del bono extraordinario otorgado por el Gobierno.

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Calculado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), si las regulaciones para el bono hubieran seguido el mismo incremento que los haberes previsionales, serían un 113% más elevadas en la actualidad. Sin embargo, los beneficiarios verán reducidos sus ingresos en alrededor de $78.815 el siguiente mes.

En marzo de 2024, los jubilados cobraron un monto de $134.467 sin incluir el bono. Contradictoriamente, en abril de este año previsiblemente percibirán unos $285.821 si se considera la inflación del 2,4% de febrero. No obstante, aseguran algunos analistas, que de haberse incluido el bono en el valor básico el recorte no existiría, marcando un profundo descontento entre quienes fueron afectados.

El diseño adoptado por el Gobierno para el manejo del déficit previsional parte de un polémico fundamento: quienes menos ingresos perciben, menos aumento han recibido, limitando recursos de los que dependen para su subsistencia. Según testimonios, la mayoría de los jubilados en la mínima se matricularon bajo moratorias, programa que permitía recibir haberes sin años de aporte, lo que ahora parece ser objeto de penalización indirecta.

El contexto tampoco ayuda: restricciones en el PAMI agravaron la situación cuando el suministro de cinco medicamentos sin costo fue limitado. El proceso actual obliga a la gestión de un “subsidio social”, escenario que requiere trámites más complejos y agotadores para los jubilados. Incluso enfrentando una inflación que, en principio, ve mejores números dispuestos para los beneficiarios, las tensiones descritas persisten en alza.

Finalmente, un indicio sobresaliente radica en el impacto del ajuste previsional siguiendo a la inflación registrada: dicho enfoque reactivó un "taxímetro" del gasto público. Paradojalmente, el bajo punto de referencia dejado el año anterior convierte al incremento actual del 47% de las Prestaciones a la Seguridad Social en un resultado aparentemente positivo.

En lo que va del bimestre, se destaca un gasto de $7,6 billones, donde reposa un 40% de aumento en valor real. La seguridad social sigue siendo el principal componente del gasto fiscal con la premisa de continuar la tendencia de crecimiento en gastos sociales, que podría traer alivio o aún mayor tensión a las arcas estatales según su gestión futura.