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VENCE EL 23 DE MARZO

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05/03/2025

Fin de la moratoria previsional: cuántas personas no podrán jubilarse este año

Del total afectado, 150.000 son mujeres que cumplen 60 años y 93.000 son varones que llegan a los 65.

La situación previsional en Argentina se agrava con el inminente vencimiento de la actual moratoria previsional, programada para el próximo 23 de marzo. Según un informe reciente, basado en datos del sistema SIPA-ANSeS, se calcula que unas 243.000 personas no podrán acceder a la jubilación en este año 2025, afectando gravemente a aquellos que han sido parte del sistema laboral desde 1994 o antes.

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De esas 243,000 personas, 150,000 son mujeres que cumplen 60 años, mientras que el restante de 93,000 corresponde a hombres que alcanzan los 65. El impacto es más severo en las mujeres, dado que se estima que un 69% de ellas no lograrán acceder a una jubilación contributiva este año, en comparación con el 50% de los hombres.

El análisis del informe considera a trabajadores en relaciones de dependencia, autónomos, monotributistas y empleadas de casas particulares. Se revela una triste realidad: entre los hombres que llegaron a 64 años durante el 2024, solo un 27% acumuló los 30 años necesarios de aportes necesarios. Por su parte, entre las mujeres de 59 años, apenas un escaso 13% lo ha hecho.

Actualmente, aun cuando existen algunas maneras de intentar paliar esta situación -como la compensación de años de edad por falta de aportes o prestando la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM)-, los resultados no son del todo alentadores. La PUAM, por ejemplo, si bien está disponible para algunos, proporciona solamente el 80% del haber jubilatorio mínimo a partir de los 65 años, y no se otorga la posibilidad de heredar el beneficio por el fallecimiento del cónyuge, lo cual representa una limitación adicional para las familias.

El escenario es desolador: desde diciembre de 2024, un total de 3.842.357 jubilados y pensionados pudieron retirarse gracias a moratorias anteriores, demostrando que el sistema ha dependido considerablemente de estas extensiones históricas. Sin embargo, este soporte parece tambalear, puesto que si no se renueva la moratoria, muchos trabajadores enfrentarán serias complicaciones para asegurar un sustento fijo y confiable en su etapa de vejez.

Esta incertidumbre provoca una bofetada de realidad y, a su vez, representa un exhaustivo interrogante social que clama por una solución a medianas o largas temporadas. La falta de ingresos previsibles amenaza no solo a los individuos afectados, sino que potencialmente impacta a toda la estructura social y económica de un país para el cual las cuestiones previsionales siempre han resultado ser un tema crítico de discusión.