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ESCÁNDALO

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02/03/2025

El inesperado factor que llevó al final de la relación entre Pico Mónaco y Pampita: la clave estuvo en un perro

Uno de los romances que más llamaron la atención en la vida mediática de Pampita, el de Pico Mónaco fue uno de los más particulares.

La historia de amor entre la icónica modelo Pampita y el extenista Pico Mónaco fue seguida con gran interés por la audiencia, convirtiéndose en un habitual foco de los medios de comunicación. Sin embargo, detrás de los flashes y las apariencias perfectas, la pareja enfrentó una serie de desafíos que los llevaron a su separación. Mientras las razones de la ruptura parecían ligadas simplemente a diferencias personales, hubo un elemento sorpresa que jugó un papel crucial y no fue ningún humano, sino un perro llamado Osvaldo.

Pico y Pampita fueron una pareja consolidada y, como símbolo de su compromiso, decidieron añadir un nuevo miembro a su vida: un entrañable Jack Russell Terrier al que bautizaron como Osvaldo. Este pequeño perro, enérgico y cariñoso, se integró rápidamente en su hogar y sus vidas. Con el correr de los meses, su presencia adquirió relevancia significativa, especialmente para Mónaco, quien desarrolló una relación entrañable con él. Las redes sociales de la pareja se dejaron inundar de tiernas fotos y vídeos donde Osvaldo era protagonista indiscutido.



En el año 2017, cuando nada parecía agitar las aguas serenas del amor entre la pareja, un incidente desafortunado pondría en tela de juicio la estabilidad de su relación. Pampita asistía apurada a un programa de televisión, Showmatch, y el tiempo apremiaba. En esta carrera contra el reloj, no fue capaz de prever un trágico accidente que envolvería al pobre Osvaldo. En la prisa, su chofer, altamente apurado, accidentalmente atropelló al animal dentro del lujoso barrio privado donde residían. Una situación que Pampita decidió posponer para no retrasar más su ingreso al set.

La noticia del accidente llegó a Mónaco a través de sus vecinos, quienes, al igual que él, estaban dolidos por lo ocurrido. Pico, consternado, tomó a Osvaldo con extrema urgencia y lo llevó al veterinario más cercano. En las semanas siguientes, las imágenes del perro con su patita enyesada y un collar isabelino recorrieron sus cuentas sociales y conmovieron al público. Pero esta no era solo una crisis ligada a un paro cardiaco de perrito, sino que destapó una brecha más profunda entre los dos.

Mientras Osvaldo sanaba, la relación sufría una grieta difícil de tapar. Para Mónaco, el pequeño Jack Russell se había convertido en un símbolo de familia y dedicación compartida, de la cual esperó un compromiso común que parecía diluirse tras el suceso. Ya cerca del Mundial de Fútbol de 2018, los rumores eran cada vez más fuertes: aunque ambos viajaron a Rusia, las señales de distanciamiento eran evidentes y el final inminente.

Una vez que el rechazo ya no pudo disimularse, vino la confirmación de lo planeado. Pico y Pampita anunciaron el final de su historia, una separación que tiene tras de sí historias mezcladas entre humanos y el más fiel de los animales. En un inesperado giro del destino, fue un perro quien terminó por marcar la diferencia entre todo lo bello y circunstancial que parecía invencible.