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14/01/2025

Venden frutas y verduras para ayudar a quienes sufren consumos problemáticos

Se trata del programa Hogares de Cristo que funcionan en las capillas Virgen Misionera y de Fátima de Viedma, y en una chacra de la colonia agrícola del valle inferior.
Se trata de productos agroecológicos a bajo precio. Las peras a 1.000 pesos el kilo.
Se trata de productos agroecológicos a bajo precio. Las peras a 1.000 pesos el kilo.

En un mundo donde las adicciones son un problema que afecta a miles de personas y sus familias, surgen iniciativas que no solo buscan generar conciencia, sino también brindar apoyo y oportunidades de reintegración social. Una de estas iniciativas se desarrolla en Viedma, donde los Hogares de Cristo han tomado la noble decisión de vender frutas y verduras frescas como parte de su programa de ayuda a quienes luchan contra los consumos problemáticos.

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Los Hogares de Cristo se han convertido en un pilar fundamental en la lucha contra las adicciones en Argentina. Con bocas de expendio en las capillas Virgen Misionera y de Fátima de Viedma, han creado espacios seguros donde las personas pueden encontrar apoyo, recursos y, lo más importante, un camino hacia la recuperación.

En dos años de proficua labor, se han transformado en un centro de referencia regional. De la treinta de personas que asisten, han buscado apoyo en la capital rionegrina muchachos -casi todos muy jóvenes- provenientes de Villa Regina, Cipolletti, Allen, Neuquén y Punta Alta. Incluso, pasó por los edificios un joven mendocino.

La venta de frutas y verduras no es sólo un medio para generar ingresos. Es una forma de ofrecer a los involucrados una ocupación digna y la posibilidad de reaprender habilidades laborales. Este enfoque ayuda a romper el ciclo de la adicción al darles a los participantes un sentido de propósito y autoeficacia.

Del campo a la mesa

La producción hortifrutícola que se ofrece en estos puntos de venta proviene de una chacra localizada en el valle inferior. Este proceso de cultivo no sólo garantiza la frescura y calidad de los productos, sino que también apoya la economía local.

Al fomentar la agricultura local, los Hogares de Cristo están contribuyendo al desarrollo sostenible de la comunidad y demostrando que es posible cultivar no solo alimentos, sino también esperanza. Cada compra de peras a 1.000 pesos por kilo, ciruelas o tomates “cherry” realizada en estas bocas de expendio es un acto de solidaridad que impulsa una cadena de apoyo a quienes más lo necesitan.

Un impacto más allá de lo económico

Además del beneficio económico, este proyecto tiene un impacto psicológico significativo en quienes están en proceso de recuperación. Participar en el proceso de producción agrícola y el comercio de frutas y verduras les permite a los beneficiarios adquirir nuevas habilidades y mejorar su autoestima.

La interacción con los clientes, el cuidado de las plantas y el trabajo en equipo son elementos vitales que promueven la sanación y la reintegración social. Las frutas y verduras se convierten en símbolos de transformación y superación, llevando consigo historias de esfuerzo y dedicación.

Hay que trabajar el presente y el futuro para alcanzar posibilidades de reinserción. En ese sentido, la coordinadora de Virgen Misionera, María Gerbán, quien se presentó como la “madre” de los beneficiarios del programa, comentó a NoticiasNet que la idea es que la treintena de muchachos cumplan los cinco umbrales para alcanzar una reinserción social, incluyendo etapas de “adaptación”y “desintoxicación”.

María, que permanece en el edificio gran parte de la jornada de lunes a lunes, indicó que la contención “comienza con la recuperación de valores (domésticos) como que se acostumbren a los horarios de desayuno, almuerzo, merienda y cena, lavar la ropa, cocinar, procurar la higiene personal, es decir hacer las cosas de una casa, donde yo soy la ‘madre’ y Jorge (Dehais, otro voluntario) figura como el ‘padre’”. Luego insistió en que “para ellos, esto es un nuevo nacimiento, una vida nueva”, tras los consumos problemáticos.

 

Venden frutas y verduras para ayudar a quienes sufren consumos problemáticos
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