Publicidad
 

EFECTOS DE LA APERTURA ECONÓMICA

|
08/01/2025

Empresarios alertan por el riesgo de "desindustrialización y menor empleo"

Un informe elaborado por toda la cadena de valor metalúrgica cuestiona la carga impositiva, la pérdida de competitividad y la secuencia de medidas aperturistas.

El reciente informe de la cadena metalúrgica ha encendido alarmas en el sector industrial de Argentina, señalando una preocupante tendencia hacia la "desindustrialización y menor empleo" ante la falta de políticas acertadas por parte del gobierno.

Lee también: Sigue creciendo el empleo informal: 6 de cada 10 trabajadores no registrados son pobres

La comunidad de empresarios, preocupada por los efectos adversos de la apertura económica sin una base sólida y las persistentes cargas impositivas, ha instado a una revisión urgente del marco económico y de las directrices en materia de comercio y fiscalidad.

El documento, suscrito por múltiples cámaras del sector, resalta la complejidad de la legislación tributaria del país, evidenciando que los impuestos en Argentina duplican a los de naciones competidoras como México y Brasil. Con un impacto de hasta el 32% sobre el precio de fábrica de los productos, esta carga tributaria es clasificada como "distorsiva", debido a su acumulación a través del valor añadido por débitos, créditos y diversas tasas municipales y estatales.

Adicionalmente, se denuncia que los costos no salariales asociados al empleo, junto con el costoso crédito y la falta de infraestructura logística competitiva, han erosionado la competitividad de las compañías metalúrgicas. Esto a pesar de que, puertas adentro, la industria metalúrgica argentina opera con estándares de calidad internacionales.

En este contexto, figuras destacadas de la industria, como Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla, han reiterado su llamado a nivelar el marco competitivo. Madanes ha destacado, mediante su participación en el podcast 'La Fábrica', la pérdida de 30% del empleo en la industria de neumáticos en solo un año debido a la permisiva política de importación.

Ambos líderes reclaman acciones inmediatas que incluyan, entre otras medidas, la reducción de la presión fiscal y una reforma profunda de las condiciones de competitividad, permitiendo a las empresas argentinas competir equitativamente a nivel global.

Pese a las críticas, los industriales no desconocen la importancia de una macroeconomía estable y abogan por una integración inteligente con la economía mundial. Sostienen que, mediante un marco de incentivos adecuado y estrategias de protección como las tecnologías antitrust, la metalurgia podría consolidarse como una aliada clave en industrias como la energética y la minería, contribuyendo con un aumento significativo al PIB argentino.

El pedido es claro: la urgencia no es solo retórica sino una necesidad inmediata para evitar un retroceso económico que implique perder empresas y empleos. Los industriales buscan así un diálogo estrecho con las autoridades a todos los niveles, en un momento crítico donde se juega el futuro económico y tecnológico del país.