Publicidad
 

UNRN - SEDE ATLÁNTICA

|
29/11/2024

Método revolucionario para optimizar la recuperación muscular en palistas

Una investigación en kinesiología plantea nuevas estrategias para mejorar el rendimiento.

Lara Mazziotti, quien se graduó recientemente como Licenciada en Kinesiología y Fisiatría en la Sede Atlántica de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), ejecutó un detallado trabajo final que promete revolucionar la forma en que los palistas enfrentan la recuperación por fatiga muscular.

Su investigación se centró en el análisis comparativo de baños de inmersión en agua fría, un método cada vez más popular entre los atletas, especialmente para aquellos involucrados en deportes de alta resistencia como el canotaje.

Leer también: Indagan sobre las lesiones en el rugby amateur y sus múltiples incidencias

En una charla exclusiva con Noticias Net, reveló los intrincados detalles de su proyecto, el cual surgió de su conexión personal con el canotaje, una disciplina con la que ha estado ligada desde su infancia gracias al Club Náutico Luis Piedra Buena.

"Pasé por muchos temas antes de elegir el que finalmente quedó, pero yo lo único que sabía es que quería hacerlo sobre canotaje porque desde muy chica me relacioné con ese deporte en mi club y también mi segunda casa, que es el  Náutico Luis Piedra Buena", expresó.

En la búsqueda de un tema relevante, se encontró con un artículo que discutía los beneficios de las inmersiones en agua fría para la fatiga músculo-esquelética, desatando un cúmulo de inquietudes que fueron el motor de su investigación.

"¿A qué temperatura es óptima una inmersión? ¿Durante cuánto tiempo debe prolongarse?", estas fueron algunas de las preguntas que Lara planteó al inicio de su indagación. Al escudriñar más a fondo, descubrió que existe un debate creciente sobre los métodos eficaces para maximizar la recuperación deportiva: algunos estudios sugieren inmersiones prolongadas, mientras que otros atletas profesionales aplican técnicas más extremas con cortos periodos de inmersión a bajas temperaturas.

"A medida que fui leyendo sobre diferentes temáticas, un día leí un artículo sobre inmersiones en agua fría para la recuperación de la fatiga muscular luego de una actividad deportiva que me llamó la atención y a partir de ello me fui haciendo varias preguntas. Otro de los puntos importantes que me llamó la atención fue que según la bibliografía, se utilizaban o tenían mejores beneficios las inmersiones de larga exposición (entre 10 y 15 minutos) y a una temperatura entre 10° y 15°C", explicó.

"En contraste con esta información, me fui encontrando fotos y videos de deportistas de élite que utilizaban bañeras llenas de hielo a unos 5°C aproximadamente o incluso hacían inmersiones en lagos congelados pero tiempos muy cortos de 1 o 2 minutos. De ahí se formó otra interrogativa acerca de la diferencia entre lo que decían los artículos científicos y lo que realizaban los distintos deportistas", agregó.

Con el fin de verificar estas discrepancias, Lara formuló dos protocolos distintos: 2 minutos de inmersión a 8-9°C y 8 minutos a 13-14°C. Ambos fueron implementados entre los palistas del Club Piedra Buena para evaluar sus efectos sobre la recuperación muscular post-entrenamiento. Un total de 14 participantes expresaron su experiencia, con 10 de ellos prefiriendo el protocolo corto de baja temperatura. En contraste, algunos palistas encontraron el protocolo más prolongado más beneficioso para la relaxación completa.

Los resultados de este trabajo no sólo aportaron claridad sobre una práctica cada vez más empleada en los círculos deportivos locales, sino que también ponderaron las implicaciones en la salud y calidad de vida de los atletas. Lara destacó cómo las inmersiones ayudaron a los deportistas a aliviar la tensión muscular, mejorar la calidad del sueño, e incluso disminuir dolores específicos, como tendinitis o lesiones menores frecuentemente ignoradas.

La intersección entre la investigación teórica y la práctica deportiva que detalló, ofrece asimismo una perspectiva práctica para los futuros profesionales de la kinesiología y la fisiatría. Su trabajo advierte a quienes busquen implementar estas técnicas, recordando la importancia de adaptar la valoración de los beneficios de las inmersiones frías a cada deportista de manera individualizada.

"Como conclusiones de ésta investigación se determinó que si bien 10 de los 14 palistas prefirieron un protocolo por sobre el otro, no hay una dosis igual para todos. Todo va a depender mayormente de la percepción que cada uno tenga sobre las bajas temperaturas y lo que cada cuerpo pueda tolerar", cerró.

Además, hizo eco de las precauciones fundamentales para aquellos que puedan tener condiciones de salud preexistentes, exhortando a la consulta profesional previa. Esta investigación resalta un enfoque científico riguroso sobre una técnica que, aunque esté "a la moda", requiere de un uso guiado para maximizar sus ventajas sin riesgos innecesarios.

 

¿Qué opinión tenés sobre esta nota?