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28/11/2024

Hacer cumbre en el Lanin: la increíble experiencia contada por un viedmense

Lucio Ferreira charló con Radio Noticias sobre lo que vivió con su hermano y unos primos.
Lucio Ferreira contó cómo fue caminar entre las nubes, ver el sol en la montaña
Lucio Ferreira contó cómo fue caminar entre las nubes, ver el sol en la montaña

Quienes son amantes de los deportes de riego, de las aventuras en medio de la naturaleza, escalar el volcán Lanin, en Neuquén, se ha transformado en un reto para varios. La preparación previa, el recorrido, y hacer cumbre significa una gratitud para aquellos que lo llevan adelante. Distintos testimonios coinciden en eso. 

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Pero un grupo de viedmenses llevó adelante esta experiencia, y uno de ellos fue Lucio Ferreira, que charló con Radio Noticias (105.5) sobre lo que vivió y le significó haber transitado tamaña vivencia. Sobre cómo surgió esta idea de hacer los 3780 metros que tiene el volcán, comentó: "Primero, quiero aclarar que no soy montañista ni me dedico a eso. Simplemente estoy un poco loco...estaba buscando aventuras".

"Venía con un grupo de primos y con mi hermano, que también fueron parte de la expedición, estábamos pensando en un viaje así...subir el Lanin, habíamos pensando en un par de picos distintos para hacer, y el Lanin nos calzaba a todos. Aparte, el Lalin es bastante ejemplar y codiciado. Así que tomamos la decisión el verano pasado y lo fuimos gestionando, coordinando con un guía. Es muy importante hacerlo con un guía, aunque hay gente que lo ha hecho sin guía, pero siempre es recomendable hacerlo con quien conoce y te garantiza la seguridad, te asesora con el equipamiento y te lleva", explicó.

Sobre el inicio de todo esto, dijo: "Salimos con mi hermano, agarramos la 23, encaramos para San Martín de los Andes, mis primos que están en Buenos Aires bajaron desde allí en avión, nos encontramos, estuvimos toda la semana previa consiguiendo el equipamiento que se necesita. Estamos todos con un poco de preparación física, mis primos corren, están en grupos de runnig, yo hago crosfit...mínima preparación física, no algo específico para eso". 

"El Lalin es una montaña. Es un cono de dulce de leche, que queda al límite con Chile, y no me quiero poner muy exotérico, pero la montaña decide quién sube y quién no sube, porque el clima allí es bastante particular y no solo en la montaña sino en cada etapa de altura, el clima va cambiando, y la montaña decide", comentó Ferreira.

Consultado por los pormenores de cómo fue el paso por le Lanin, manifestó: "Hay varias respuestas, y depende al tipo de viaje que vos quieras hacer...porque hay personas astronautas que lo hacen en un día, que están súper preparados, que están al nivel de los guías. Para el resto de los mortales la propuesta es en dos días. Vas en un día y paras en unos refugios que están a 2400 metros de altura, hay un puesto del Ejército argentino, con otros que están haciendo el mismo viaje que vos, te quedas toda la noche, y te preparas para la madrugada encarar la cumbre, que fue como los hicimos nosotros".

Lucio Ferreira con su grupo, en pleno ascenso

 

"Llegamos allá con las mochilas bastante cargadas, que pesan como 15 kilos, y nos encontramos con condiciones climáticas picantes. El viento es complicado, el frío...te hablo de que en el refugio hicieron de 5 a 8 grados bajo cero. Y el viento se siente como si estuvieras en la terraza de un edificio bien alto", contó y remarcó que allí tuvieron una explicación de cómo seguir, desde cómo prepararse hasta cómo caminar.

"El día dos, a eso de las 3 de la mañana, con una sensación de incertidumbre y hacia dónde te estas metiendo porque, les recuerdo, no soy montañista, soy una persona que me dedico a otra cosa. Encaramos eso de noche, con las linternitas en la cabeza...y la primera imagen era como la película Everest, caminando en Z, porque en la montaña de camina en Z, y era una imagen increíble. Así vas ascendiendo en la nieve pura, en esa etapa con nieve bastante suelta, casi como caminar en la arena", describió. 

Lucio Ferreira, con su hermano y sus primos

 

Y continuó: "Es todo silencio, se escucha la montaña, y lo primero que te encontrás es el amanecer y vos estás arriba de las nubes. Ves cómo sale el sol con las nubes abajo tuyo, y empezás a tomar dimensión de lo minúsculo que somos frente a la montaña y lo poderosa es la montaña...El cuerpo empieza a sentir la altura. A partir de los 3 mil metros te empieza a faltar muchísimo el oxígeno, empezás a sentirlo. Incluso, pasó que muchos grupos pegaron la vuelta".   

Lucio Ferreira

 

"Hay un código en la montaña que, cuando se cruzan dos grupos, tiene prioridad el que sube...y subimos y el guía del otro grupo nos miró y nos dijo: 'chicos, ya está. Felicitaciones'. Y ahí pensás todo el esfuerzo, el por qué lo haces...los cuatro ahí, llegando, nos abrazamos, llanto, emoción. Es una alegría", mencionó sobre esa etapa final, el haber tocado el cielo con las manos. 

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