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24/11/2024

El Gobierno avanza en la compra de dos submarinos franceses

La adquisición de los dos submarinos tendría un valor de US$1.000 millones para el Estado argentino.

El gobierno liderado por Javier Milei ha avanzado en sus intentos de revitalizar la capacidad operativa de la Armada Argentina. Este audaz paso se materializó mediante la firma de una carta de intención con autoridades francesas para la posible adquisición de submarinos Scorpene, fabricados por la reconocida empresa Naval Group.

Tras la pérdida del submarino ARA San Juan en 2017, la Armada Argentina se ha visto en necesidad de renovar su flota submarina. Este nuevo acuerdo con Francia representa no solo un avance militar, sino también una redefinición de las relaciones internacionales en el ámbito de la defensa entre ambos países. La firma de la carta de intención, aunque no implica un compromiso vinculante, subraya la firme voluntad del país de materializar esta adquisición estratégica.

El Ministro de Defensa, Luis Petri, ha sido categórico al expresar que la reestructuración de la capacidad submarina es una prioridad nacional. Sin embargo, la concreción de este acuerdo no será tarea fácil. La operación, valorada en miles de millones de dólares, requiere de un importante esfuerzo económico por parte del gobierno argentino, que ha señalado la necesidad de obtener financiamiento internacional para costear la flota de submarinos.

 

 

Recientemente, salió a la luz que el gobierno de Milei ha presentado una solicitud de endeudamiento por U$S2300 millones en el Presupuesto para 2025. Esta cifra ha sido designada específicamente para "la recuperación de capacidad submarina". Se trata de un proceso a largo plazo, con un plazo mínimo de amortización de tres años, cuyo principal responsable sería el Ministerio de Defensa.

La intención de endeudarse no necesariamente significa un desembolso inmediato de los fondos, sino que permite al gobierno explorar y ejecutar las mejores operaciones financieras disponibles en el próximo año. Esta maniobra refleja una política de defensa centrada en la reactivación y modernización de las fuerzas armadas, destacando una clara intención de reposicionar la capacidad operativa en el contexto regional.

Mientras tanto, las conversaciones con otras naciones y entidades financieras para asegurar el financiamiento adecuado continúan en curso, dejando entrever un esfuerzo decidido por parte de la actual administración para culminar esta ambiciosa empresa de reactivación de su flota submarina. 

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