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20/11/2024

Influenza aviar en Río Negro: Senasa intensifica controles para proteger la avicultura local

Con el riesgo latente de brotes por aves migratorias, el organismo refuerza las medidas de bioseguridad en las granjas comerciales.

En un contexto de alerta por la influenza aviar, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) ha intensificado los controles en granjas avícolas comerciales de Río Negro, en el marco de un plan estratégico para prevenir posibles brotes. Estas acciones incluyen inspecciones exhaustivas destinadas a garantizar el cumplimiento de estrictas medidas de bioseguridad, una prioridad clave dada la vulnerabilidad de la región durante los periodos migratorios de aves silvestres.

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En 2024, el Senasa llevó a cabo inspecciones en el 92% de las granjas avícolas de la región, alcanzando un total de 23 establecimientos. Estas visitas se centraron en verificar la implementación de la Resolución 699/2019, normativa que regula los protocolos sanitarios y de manejo en la industria avícola. Si bien el 44% de las granjas cumplió con las normas en la primera revisión, el organismo trabajó en conjunto con los productores para corregir las deficiencias detectadas en el resto, logrando significativos avances en bioseguridad.

La migración estacional de aves silvestres hacia Río Negro incrementa significativamente el riesgo de contagio de influenza aviar, lo que hace que el fortalecimiento de las medidas de higiene y prevención sea crucial. En este sentido, las inspecciones realizadas no solo verifican el estado actual de las granjas, sino que también ajustan protocolos de manejo adaptados a las características específicas de cada establecimiento.

"Nuestro objetivo es preparar a las granjas para enfrentar escenarios de riesgo y reducir al máximo las posibilidades de un brote", explicaron desde el Senasa, subrayando la importancia de mantener controles dinámicos y alineados con las condiciones climáticas y migratorias.

En Río Negro, las granjas que presentaron observaciones han sido objeto de un seguimiento minucioso para implementar mejoras específicas. Este trabajo incluye cronogramas de acciones correctivas y capacitaciones, que aseguran la sostenibilidad de las medidas adoptadas.

El balance hasta ahora es alentador, con avances significativos en la preparación de las granjas y un creciente compromiso de los productores locales con la salud avícola y la seguridad alimentaria.

El Senasa continúa reforzando su presencia territorial en Río Negro y Neuquén, en un esfuerzo por blindar a la región frente a una amenaza que afecta no solo la industria avícola, sino también la salud pública.

"La influenza aviar es un desafío global, pero con controles rigurosos y la colaboración de todos los actores, podemos mitigar su impacto y proteger tanto la producción local como la seguridad de los consumidores", concluyeron desde el organismo.

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