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07/10/2024

La Magdalena, la casa de campo que une la tranquilidad rural con el mar

A sólo media hora del ruido de la ciudad, en Viedma. Conocé más.
Casa de Campo La Magdalena, a 10 kilómetros del mar.
Casa de Campo La Magdalena, a 10 kilómetros del mar.

Casa de Campo La Magdalena se propicia como el lugar ideal para descansar y encontrar relax, lejos del ruido de la ciudad.

En su presentación, indica: “Descubrí la serenidad en Casa de Campo La Magdalena, a tan solo media hora de la ciudad de Viedma y a 10 kilómetros del mar. Este rincón encantador te invita a disfrutar de la tranquilidad rural y la proximidad de la costa con amplios espacios verdes vistas impresionantes y un ambiente acogedor”.

“Viví la perfecta fusión entre campo y playa en la Casa de Campo Magdalena”, agrega.

El lugar se encuentra a diez kilómetros de la costa del mar, en Bahía Rosas. Los interesados pueden comunicarse al 2920 56-1463. La Estancia, al igual que el servicio de cabalgata sobre la costa del mar, debe solicitarse con antelación.

En esta antigua estancia se puede disfrutar de la calma, y a la vez de la observación de la fauna regional: guanacos, avestruces, liebres, que conviven con las ovejas, algunas vacas y equinos.

Ese tipo de turismo -de campo o estancia- son puestas a disposición del visitante, completadas con distintas actividades y una gastronomía especial, vinculada al lugar.

Ya lo dijo el experto en Turismo, Julio Isidro Pérez, todo nació de la mano de un ingeniero belga, Enrique Fretín, cuando llegó a la Argentina en el año 1887. Fue contratado por el gobierno para la construcción del edificio llamado inicialmente Palacio de las Aguas, ya que allí se constituiría la empresa de aguas corrientes.

Al terminar esa obra, en 1894, el mencionado profesional se radico en Juárez, en la provincia de Buenos Aires. Allí se afilió al partido radical donde tuvo una activa participación.

Tuvo con su esposa, cinco hijos, entre ellas una mujer a la que llamó Magdalena.

A través del tiempo, esta mujer –cuyo esposo murió joven- viajó en un barco, que en aquellos tiempos realizada el trayecto entre Buenos Aires, Bahía Blanca y Viedma.

Ese viaje lo hizo para conocer el campo que había adquirido su marido, realizando con el apoyo del personal rural, esforzadamente el desarrollo de ese establecimiento.

Buscaron asesoramiento y consejos de los hacendados vecinos, con apellidos reconocidos a través del tiempo ya que aquí se asentaron sus descendientes, como los Humble, Colos, Erripa, Jalabert, Echandi, Contín, entre otros.

En aquellos años plantaron árboles, flores alrededor de la estancia, otorgándole un colorido especial al lugar.

Pérez prosiguió en su narración que hace unos años el mencionado establecimiento fue adquirido por inversores italianos, quienes también compraron el hotel boutique “Casa Crespo”, en Carmen de Patagones.

La casa de campo La Magdalena se ha centralizado en ser un lugar para eventos sociales y empresariales, como asimismo para relax, degustaciones, retiros de escuelas de yoga. También para la realización de excursiones de flora, como de fauna, avistaje de aves y fósiles.

También se focaliza en lo interesante que es la contemplación de la naturaleza, los cielos nocturnos, donde los fotógrafos centran su atención en los aspectos astronómicos.

Para Sagarzazu, en su impronta turística, resalta el concepto del hotel de campo, que para los visitantes es lograr que se sienta un lugar único.

Así la posibilidad de unir el pasado, con la historia, la cultura, las vivencias de campo, son ese otro turismo que va adquiriendo importancia en el mundo.

Existe una demanda que va creciendo, por descubrir otras cosas. Y la Patagonia ofrece inconmensurables regiones y sitios por conocer.

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