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VIEDMA

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25/08/2024

Vivir la realidad: Abel Degliantoni y sus imágenes en la primera línea

Contando momentos detrás de una lente en más de 20 años del acontecer político y la vida cotidiana de los rionegrinos. Con la frustrada mudanza de la capital a Viedma, se perdió un centro de producción audiovisual de carácter internacional, recuerda el reportero gráfico.
 Vivir la realidad: Abel Degliantoni y sus imágenes en la primera línea
Vivir la realidad: Abel Degliantoni y sus imágenes en la primera línea

Río Negro, desde su nacimiento, estuvo cargada de acontecimientos a los cuales se los puso en valor a través de imágenes y de un hijo pequeño como el “fotoperiodismo”. Y en este sentido, los ojos y la lente de por lo menos más de 20 años de la realidad rionegrina a través de su dedicación y pasión, tienen nombre y apellido: Abel Degliantoni.

Su tareas fue dejar documentos de películas fotográficas y copias,  momentos icónicos para la provincia entre la dictadura militar y los primeros pasos de la democracia. Esto deja plasmado un aporte histórico que ayuda a establecer otro punto de vista sobre la historia regional con un profundo enfoque humano.

Abel se inició siendo un adolescente en el desaparecido diario viedmense Voz Rionegrina en 1968, y de inmediato sintió que su derrotero era el documento gráfico ya que luego de ser cadete fue pasando por todas las secciones hasta descubrir el fotograbado. Este medio era innovador en la Patagonia fue uno de los primeros en incorporar el sistema offset con impresión en chapas.

Descubrió algo mágico a medida de que aparecían plasmadas en las planchas las fotos a partir de un proceso químico. Con el tiempo comenzó a realizar sus propias experiencias comprando polvos para revelados, preparaba emulsiones, encerrarse en el laboratorio con luz roja eran parte de su mundo.

"La aparición de imágenes era como algo que venía de la nada, como el nacimiento mismo de la vida porque de a poco se empezaban a dibujar los contornos y aparecía la imagen", reveló en cuanto sus comienzos de sus comienzos en la fotografía y el fotoperiodismo que abrazó a lo largo de los años. Tuvo un compañero y socio de vida periodística: Roberto Torres Peñalva. Éste registraba imágenes para diarios y TV, y Abel revelaba.

La memoria oral

Ya como fotógrafo vivió el golpe militar del '76 como empleado de la entonces dirección de Prensa de la Provincia de Río Negro ante el cierre del diario que lo vio nacer.  Sin tomar posición ideológica recuerda que la sociedad argentina "pedía" la intervención militar, y que le tocó registrar una visita del dictador Jorge Rafael Videla.

En ese sentido, señaló que "hay fotos emblemáticas" porque ese día (el 17 de octubre de 1976) "el pueblo estaba en la costanera y "nadie lo había obligado a ir" incluyendo figuras notorias de esa época, y representantivas de diversas entidades.

Durante una visita de NoticiasNet hace una pausa para reiterar que sus registros son "relatos históricos, sin carga ideológica, relato los hechos como fueron y a las fotos me remito". Tras su apunte, cuenta que la causa Malvinas estaba flor de piel en los argentinos, y el 2 de abril de 1982 registró un hecho de causa común.

Ese día estaba en la ciudad, el ex presidente Arturo Illia, quien compartió la izada de bandera en la plaza San Martín con el gobernador militar, el contralmirante Julio Acuña, en la presencia de una numerosa concurrencia.

En la transición hacia la democracia lo tuvo como testigo de destrucción de fotos, sin embargo, ese registro de la historia rionegrina no está perdido porque como buen archivista o apasionado por su trabajo le permitió guardarse negativos.

Su tarea oficial se vio complementada con la actividad privada prestando servicios privados a terceros, y la gran nevada de 1984 que puso en evidencia la fragilidad de la economía de subsistencia de los pobladores de la Línea Sur lo llevó a Los Menucos.

Con todos los aparatos, armó su estudio fotográfico en un baño del motel del Automóvil Club Argentino (ACA) y luego tuvo que atar cables en un lugar inhóspito para transmitir imágenes por un ruidoso equipo de telefotos.

El 21 de febrero de 1983 se arrimaba por primera vez un buque frutero al entonces flamante puerto de San Antonio Este (SAE). Se trataba del buque soviético "Kandava". Degliantoni se trepó a una torre para registrar las operaciones de carga de cajones logrando que ese momento del pulso de la historia regional se vea reflejada en la tapa de un matutino de la provincia.

Girando las lentes

La etapa de empleado estatal en el área de Prensa se fue cerrando con el gobierno de Osvaldo Álvarez Guerrero. "Como estábamos evolucionando hacia lo digital (con la consolidación de Canal 10 de Río Negro) armé un noticiero con la supervisión del gobernador al que todos los días me esperaba en mi oficina para que le explicaciones. A veces me decía a quien tenia que entrevistar de la oposición", rememoró.

El fallido traslado de la capital al eje Viedma, Patagones y Guardia Mitre lo vivió con una furiosa dinámica que por momentos impidió tomar en cuenta cómo caía el almanaque. Álvarez Guerrero le enconmendó tomar en contacto con funcionarios de la entonces ATC (TV Pública) luego de que en un asado -que él organizó- comenzó a develarse el secreto de la estratégica decisión que había tomado el presidente Raúl Alfonsín.

Gastó la suela de sus zapatos en los pasillos de ATC escuchando las pretensiones de los funcionarios alfonsinistas con las pretensiones de crear un Centro de Producción Internacional de Televisión para promover el traslado de la capital. No obstante, cedió imágenes a numerosos periodistas internacionales por entonces a raíz del anuncio.

"Se manejó todo muy rápido, luego el proyecto (principal) se cayó con el triunfo de la oposición en 1987, y nos quedamos sin ese centro, aunque Alfonsín siguió viniendo a Viedma sin que muchos se enteraran de que estaba de visita", dijo buceando en ese tramo del ciclo del presidente radical.

Frente a las tentaciones de tener cargos en el Estado, dentro de su especialidad, decidió bajar las persianas. Rehusó los ofrecimientos bajo el argumento de que "la política no era para mí y decidí armar una productora independiente" que derivó en la creación de un canal (TV Krak) que estuvo al aire hasta hace poco tiempo atrás. 

En la actualidad está retirado de toda actividad, aprendió a no creer en los periodistas porque "miro los noticieros y mienten mucho", aunque guarda todos sus archivos como un pequeño tesoro. Sus recuerdos están en una oficina que parece un museo.

Junto con gran cantidad de cajas conteniendo negativos, hay numerosas cámaras fotográficas y de video y una "super 8", un grabador Geloso y hasta un cuadro del Zorrito, la emblemática imagen que tuvo el desaparecido Televiedma Canal 2.

Mira también: https://www.youtube.com/channel/UCCHTdzUht145iWUkq7Te4Ew

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