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RÍO NEGRO

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21/08/2024

Desafíos en la reactivación de obras a partir de la nueva relación con el gobierno nacional

Se trabaja en la preparación de nuevos pliegos para licitar las obras que deben ser rescindidas y en la revisión de contratos con la esperanza de que las obras puedan reactivarse y completarse.

En medio de un contexto económico en crisis, el gobierno de Río Negro enfrenta importantes obstáculos en la reactivación de obras públicas clave, especialmente en lo que respecta a la infraestructura vial. 

Las rutas nacionales 22, 23 y 151, fundamentales para la conectividad de la región, son el foco de una compleja situación que combina problemas financieros de las empresas contratistas y la necesidad de una cuidadosa gestión administrativa.

El ministro de Obras Públicas de Río Negro, Alejandro Echarren, habló con el programa Tocá Madera de Radio Noticias, donde abordó la interacción con el gobierno nacional y la situación actual de los proyectos de infraestructura. 

Echarren destacó que, si bien la relación con el gobierno nacional es positiva en términos de comunicación, el avance en las obras es más lento de lo esperado.

"En materia de relación con el gobierno nacional, hay más llegada a interlocutores para plantear cuáles son los proyectos que se realizan en Río Negro", señaló el ministro, subrayando que se han hecho compromisos para concluir las rutas nacionales, incluyendo las de la provincia. Sin embargo, la ejecución de estos compromisos no ha sido sencilla.

"La verdad es que la comunicación es excelente. Es un proceso que vemos como lento en cuanto a los anuncios que se hicieron para poder avanzar con algunas obras. Sin embargo, lo entiendo como funcionario público de muchos años. Entiendo que tiene una lógica", agregó Echarren, reflejando una mezcla de optimismo y realismo sobre los tiempos de implementación.

Uno de los mayores retos, según Echarren, es la revisión de contratos existentes y la reactivación de obras que han quedado paralizadas debido a la quiebra de empresas contratistas o su retirada de los proyectos. 

"Nos está costando poder implementar la ley que nos permite hacer una revisión de todos los contratos. Nos está costando incluso reiniciar algunas obras porque es necesario llevar a cabo un trámite administrativo con mucha cautela y precaución", explicó.

La situación es particularmente crítica en las rutas 22 y 23, donde la continuidad de las obras es incierta debido a la insolvencia de las empresas encargadas. "Hay empresas que han quebrado, otras que han levantado campamento y se han ido, y algunas que están en una situación económica y financiera que les impide ejecutar cualquier tipo de obra", detalló Echarren, quien también advirtió que "no creo que estas obras se reactiven rápidamente. De hecho, algunas probablemente tendrán que volver a licitarse".

En contraste, obras más recientes o menos avanzadas, como la rotonda de Cervantes o ciertos tramos de la ruta 151, podrían reactivarse con mayor facilidad debido a su estado actual. Sin embargo, el ministro enfatizó que "es un proceso que vemos como lento y preocupante", en particular en la ruta 23, donde la falta de pavimentación en un tramo de 28 kilómetros es un ejemplo tangible de los desafíos que enfrenta la provincia.

Finalmente, Echarren fue claro al señalar que, más allá de la voluntad política y la buena comunicación con el gobierno nacional, lo que realmente falta es financiamiento. "Por más buena voluntad que tengamos como gobierno provincial, si hay empresas que están fundidas, será imposible avanzar, aunque se intenten renegociar los contratos", afirmó.

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