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VIEDMA

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22/07/2024

Asoma un fondo para nuevas obras de urbanización y ayuda alimentaria

Se presenta como un replanteo a las políticas habitacionales y el rol de las instancias estatales nacional, provincial y municipal. Entró en vigencia mediante la promulgación en el Boletín Oficial de la Ordenanza N° 9.063
Asoma un fondo para nuevas obras de urbanización y ayuda alimentaria
Asoma un fondo para nuevas obras de urbanización y ayuda alimentaria

La Municipalidad de Viedma creó luego de la votación en el Concejo Deliberante un Fondo de Desarrollo Habitacional y Humano. Está integrado por sumas provenientes del recupero de lotes sociales, el 60% en los montos percibidos en concepto de Terreno Baldío, más el 100% de los intereses por mora del impuesto mencionado, la asignación de recursos provenientes de la Provincia o la Nación, y otros recursos propios.

Será aplicado con destino a obras de urbanización, infraestructuras, servicios públicos, saneamiento, mejoramiento y equipamiento comunitario para la adecuación de núcleos urbanos en condiciones de desarrollo incompleto o inadecuado, mejoramiento, terminación y ampliación de viviendas únicas, de sectores con déficit habitacional, y también adquisición de ayuda alimentaria y elementos para el hogar.

Estos postulados forman parte de la nuevo Ordenanza N° 9.063 publicada hoy por la comuna capitalina en el Boletín Oficial, y en texto se inserta una diagnóstico de situación para poner en marcha el mencionado programa que impulsa un replanteo de las políticas habitacionales y el rol de las instancias estatales, tanto nacional como provincial y municipal.

Plantea en este marco que “esta crisis se extiende a toda la sociedad” reiterándose en los argumentos algunos datos significativos. Sobre un total de 154.405 hogares rionegrinos, el 12,1 % alquila, el 5 % ocupa la vivienda por relación de dependencia, el 9,4 % lo hace por préstamo. Es decir, que, sin contar los más de 5.000 hogares en situación no definida por el censo 2001, existen, como mínimo, 40.926 hogares de no propietarios, lo que hace concluir que una de cada cuatro viviendas (26,5 %) no pertenece a quien la habita.

Se hace mención a que el régimen hipotecario nacional, que otorgaba créditos a la clase media para que pudiera construir sus viviendas y los planes habitacionales estatales que garantizaban que las clases más desprotegidas accedieran a una casa, constituían un sistema que hoy está desarticulado.

A partir de la crisis vivida en el año 2001 se acentúa fuertemente la imposibilidad de acceder por los mecanismos históricos a la tierra o a la vivienda, situación agravada además, por la especulación de la inversión inmobiliaria de los sectores minoritarios, que aumentan exponencialmente los valores de la tierra quitando de ésta forma la posibilidad de acceso a la franja social trabajadora de menores recursos. Los planes nacionales de vivienda se fueron reduciendo a un grupo social calificado con un cierto nivel de ingresos.

Actualmente, desde los organismos gubernamentales provinciales, como el Instituto de Promoción y Planificación de la Vivienda (IPPV) se ejecutan o licitan planes a los que sólo tienen acceso sectores de ingresos medios, indica la Ordenanza.

Concluye en que “una gran franja social, antigua destinataria de éstos entes, resulta excluida por percibir bajos salarios o no contar con una situación laboral formal. Y los municipios, con todas sus limitaciones presupuestarias, han sido receptores inconsultos de ésta situación, que han intentado paliar - somos conscientes de que sólo se trata de ello - con la entrega de lotes sociales y la progresiva dotación de servicios”.

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