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VIEDMA

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31/05/2024

Peligro en el pasto: animales mueren por consumo de maleza venenosa

Productor local demanda regulación en el negocio del forraje tras pérdida millonaria. Espera que su experiencia se convierta en un llamado de atención.
Peligro en el pasto: animales mueren por consumo de maleza venenosa
Peligro en el pasto: animales mueren por consumo de maleza venenosa

Andrés Iribarren, propietario del campo "La Primavera" ubicado en el kilómetro 1.073 de la Ruta Nacional 3, en Estación Nuevo León, sufrió la pérdida de 12 animales debido a la intoxicación por consumo de pasto con maleza venenosa. Esta tragedia le generó un perjuicio económico de aproximadamente 6.000.000 de pesos.

En una entrevista con NoticiasNet, compartió su traumática experiencia y exigió una regulación en el negocio del pasto para evitar futuras complicaciones. El productor relató que adquirió rollos de pasto mixto a una persona con la que ha trabajado durante 15 años.

Sin estar presente en el campo, autorizó a dicha persona a realizar la entrega. Sin embargo, al día siguiente, se percataron de que varios animales estaban en mal estado e incluso algunos habían fallecido. Preocupado, Iribarren consultó a un veterinario, quien confirmó que estaban intoxicados con una maleza venenosa presente en el pasto.

"El pasto está mezclado y tiene adentro una maleza que es venenosa, es tóxica para los animales. Empecé a hacer el destete con las vacas, con animales de cuatro y cinco meses, y empiezo a darles de comer. Le encargué el pasto a una persona con la que trabajo hace 15 años y me comentó que había un camión que podía llevar y le dije que lo haga sin problemas, pero yo no estaba en el campo. Al otro día cuando fui, estaban separados entre machos y hembras, entonces dejé un rollo en cada corral", relató.

"Al otro día, un muchacho que me está dando una mano fue al corral para llevar otro rollo y me llama a la media tarde para decirme que había un montón de animales caídos en muy mal estado y que había un par muertos, como envenenados. Le dije que no tire más pasto y cuando fui para allá vi que entre las hembras había unas cuantas intoxicadas y una muerta, entonces las largué al campo y llamé a un veterinario. Hizo las autopsias y me confirmó que estaban intoxicados y que era compatible con que habían comido yuyo en mal estado", contó.

Después de tomar una muestra del pasto y enviarla al INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), se determinó que había presencia de Wedelia glauca (conocida como sunchillo o yuyo sapo), una planta tóxica. En consecuencia, se recomendó evitar administrar este forraje debido al riesgo que representa para la salud de los animales.

Al intentar reclamar por la situación, Iribarren se encontró con un obstáculo: el negocio del pasto es informal, por lo que no se emitió ninguna factura que permitiera realizar el reclamo correspondiente. Ante esta situación, decidió acudir a distintos organismos como Ganadería, Agricultura, SENASA e INTA para exponer lo sucedido y dejarles una carta explicativa. Su objetivo es que estos entes públicos intervengan, retiren el pasto peligroso de circulación y determinen la responsabilidad de cada parte involucrada.

 "Me comuniqué con la persona que me llevó los rollos y me dijo que cuando tomó contacto con quienes se lo vendieron lo primero que le dijeron es que no hay factura y no se podía hacer el reclamo. El tema es que el negocio del pasto es informal y en mi caso de los 30 que compré no alcancé a usar tres, por eso no creo que haya sido casualidad que justo esos tenían ese yuyo", sostuvo.

Advertencia inmediata a colegas

Además, el productor compartió su experiencia con sus colegas, para advertirles sobre los riesgos de adquirir pasto sin una factura que refleje su origen y calidad. Asimismo, hizo hincapié en la necesidad de contar con una certificación de un ingeniero agrónomo que verifique la ausencia de malezas extrañas antes de cortar el pasto.

Iribarren consideró fundamental implementar una guía de remito que contenga aval de la procedencia del pasto, aunque reconoce que actualmente no es común encontrar un chacarero con talonario y factura física. Propone que luego de la compra, el vendedor pueda enviar una certificación digital que sea reenviada al contador correspondiente.

"Es necesario que haya una guía de remito que contenga un aval que diga que lo cargaste en esa chacra. Sabemos que hoy en día ya no existe que haya un chacarero con un talonario y te haga una factura por la compra, pero sería bueno que después de comprarlo esa persona pueda enviarte una certificación digital que luego uno se la reenvía al contador", dijo.

"Esto puede ser que haya estado dando vueltas hace unos años y vaya avanzando, como toda maleza invasora. Generalmente cuando se encierran animales en un corral puede pasar que alguna muera, pero esto fue explosivo porque eran entre 30 y 40 animales que estaban tirados e intoxicados, de los cuales algunos se recuperaron y otros murieron", cerró.

El caso de Iribarren no es aislado y evidencia la importancia de regular el negocio del pasto para evitar situaciones similares. La presencia de malezas tóxicas supone un grave riesgo para la salud y la economía de los productores ganaderos. Es fundamental implementar medidas que garanticen la calidad y seguridad del forraje, como certificaciones y controles exhaustivos.

 

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