Publicidad
 
07/03/2024

"Eran casi 700 invasores y acá en el Fuerte El Carmen había sólo 44 soldados": el recuerdo de la valiente Gesta del 7 de Marzo

"Las mujeres tuvieron un rol protagónico, donde vistieron con uniformes de soldados y se pararon sobre las murallas del Fuerte, para hacerle creer al enemigo que había mucha más defensa de la que había en realidad", explicó el director del Museo Emma Nozzi, Leonardo Dam.
"Eran casi 700 invasores y acá en el Fuerte El Carmen había sólo 44 soldados": el recuerdo de la valiente Gesta del 7 de Marzo
"Eran casi 700 invasores y acá en el Fuerte El Carmen había sólo 44 soldados": el recuerdo de la valiente Gesta del 7 de Marzo

 

Hoy es una fecha particular, en el marco de la Gesta del 7 de Marzo de 1827, cuando Patagones se impuso ante el Imperio del Brasil y la Patagonia quedó consolidada en el territorio argentino.

Leonardo Dam, director del Museo Histórico Regional Emma Nozzi, dialogó en Toca Madera por Radio Noticias y explicó: "Esta Gesta es muy importante no sólo para nuestra Comarca y nuestra región, sino para toda la Patagonia. Lo que estaba en juego en el Cerro de la Caballada no era otra cosa que la soberanía sobre la totalidad del territorio patagónico. La comandancia política y militar del Fuerte de El Carmen tenía jurisdicción sobre toda la Patagonia, desde el Colorado y hasta el Cabo de Hornos y desde la cordillera y hasta el atlántico".

Asimismo, destacó la valentía de la defensa maragata: "Recordemos que eran casi 700 los invasores imperiales y acá en el Fuerte El Carmen había sólo 44 soldados, 32 fusiles, 34 carabinas y 8 sables, ese era el armamento con el que contaba este lugar al inicio de la guerra. Estaban muy complicados y esa enorme diferencia entre las fuerzas militares obligó al pueblo a unirse y a organizarse. Los hombres que tenían un caballo y un arma hicieron un grupo de 80 jinetes, con una caballería improvisada y las mujeres también tuvieron un rol protagónico, donde vistieron con uniformes de soldados y se pararon sobre las murallas del Fuerte, para hacerle creer al enemigo que había mucha más defensa de la que había en realidad".

En el mismo orden, agregó: "También había un grupo de soldados afroargentinos que se entrenó especialmente para esta cuestión, era un pequeño grupo de Infantería de 104 hombres. Recordemos que justamente por la guerra ingresó un grupo de 1500 africanos, por el puerto, llegaron como esclavos y cuando pusieron un pie sobre esta tierra automáticamente dejaron de ser esclavos para ser personas libres. La única ayuda humana que recibió Patagones del poder central fueron 22 gauchos, que vinieron armados solamente con facones, boleadoras y algunas lanzas, no tenían armas de fuego".

"Entre todos, con la organización del pueblo lograron revertir una derrota segura, porque la cantidad de invasores casi igualaba a la población total que había en este lugar", indicó con entusiasmo y completó: "Pensemos que esta era la población más austral del mundo, no había poblaciones más al sur".

Además, citó que los corsarios tuvieron un rol protagónico y "muchos se quedaron a vivir acá, como el famoso caso del Corsario Francisco Fourmantin, que fue comandante de La Valleja y subcomandante de El Fuerte en 1850. Y hoy el apellido Fourmantin sigue existiendo, sobre todo muy vinculado a la Prefectura Naval".

Profundizando aún más en el contexto, Dam detalló el protagonismo del Gaucho Molina: "Él y su gente llegó sin armas de fuego, se acercaron a la Comandancia para avisarle que venían a colaborar y le pidieron armamento. La Comandancia se lo negó porque los gauchos en esa época no estaban bien vistos, porque eran los vagos, los malentretenidos y había quienes decían que no había que ahorrar sangre de gauchos. No tenían una buena prensa y a fines del Siglo XIX, con la inmigración europea, se buscó resaltar y revitalizar esa figura del gaucho como el personaje prototipo argentino. En 1827 cuando llegaron generaron cierta desconfianza y nos les dieron las armas hasta último momento, cuando apareció el enemigo en el Cerro de la Caballada, y tuvieron un rol protagónico".

Siguiendo esta reseña, precisó: "Aparentemente, el Gaucho Molina y su gente habrían tenido una misión, porque desde Buenos Aires se daba por perdido a Patagones, por su aislamiento, por su poca población y por su escasa fuerza militar. Como se daba por perdido, la misión de Molina era entrar en contacto con las jefaturas indígenas de la región para convencerlos de no unirse al invasor imperial. El gran temor que tenía Buenos Aires era que se pensaba que iban a enviar a 2 mil hombres a este punto y que se unieran las jefaturas indígenas con los invasores y que atacaran a Buenos Aires desde el sur. Y como sabemos, se logró derrotar a la invasión con el pueblo que hizo la carga de caballería sobre el Cerro".

"En el Cerro cayó herido de muerte el jefe de los invasores, el capitán Shepherd y eso generó un golpe moral muy importante en los invasores, que inmediatamente deciden la retirada hacia el río para llegar a sus barcos y que la artillería naval los protegiera. Ahí nuevamente intervino el Gaucho Molina, que fue con pajas vizcacheras incendiadas y van prendiendo fuego todo el monte a orillas del río, para cortarles la retirada, que no pudieran llegar. No solamente les cortaron la retirada, con el viento sur que siempre está presente en nuestra zona, sino que el fuego también empezó a avanzar hacia el norte y obligó a los invasores a huir rumbo al norte", detalló.

"Por un lado, los invasores fueron perseguidos por el fuego y por el otro por los vecinos, por la caballería y por los gauchos a los tiros. Esto empezó muy temprano, desde las 6 y media de la mañana y terminó al atardecer con la rendición de estas tropas de tierra, y lo último que quedó fueron las tres naves que quedaban. La Duquesa se hundió en la entrada, al principio de todo esto, pero las tres naves tenían tripulación, armamentos, la itaparica con 22 cañones que fue la última que fue tomada y esto lo fueron haciendo los corsarios una vez que se rindió la gente del Cerro. Fueron río abajo y tomaron una a una estas embarcaciones enemigas", describió.

Dam prosiguió su fascinante relato: "En la última, cuando rodearon la itaparica, dieron la voz para que se rindan y el comandante del barco dijo que no se iban a rendir y que abran fuego, tenían toda la artillería lista para disparar, con pólvora y todo. Ahí se amotinó la tripulación, porque vieron que estaban rodeados y que no iban a salir muy bien, tomaron a su jefe prisionero y esa rendición repentina hizo que se pudieran tomar las armas, los documentos, los prisioneros y lo más importante de todo fueron las siete banderas del Imperio del Brasil".

"En general, cuando hay una guerra y se va a producir una rendición se destruyen las banderas, se queman, se cortan, se entierran o se guardan muy bien para que el enemigo no se las lleve como trofeo y en este caso hubo una rendición sorpresiva y no llegaron a hacer nada con las banderas. Por eso, se capturaron todas ellas y el primer hombre que subió a la cubierta, vio la itaparica, bajó del mastil la orgullosa bandera imperial y subió la argentina fue Juan Bautista Thorne, un héroe que 18 años después participó de la Vuelta de Obligado con un rol protagónico", contó.

En resumen, Dam instó: "Los locales tenemos que hacernos carne de esta historia, entenderla, comprenderla, profundizarla, amarla y siempre decimos que en esto hay un tema que tiene que ver con la geopolítica regional. Hoy Argentina y Brasil son dos socios muy importantes del Mercosur. En este caso era una guerra no con el actual Brasil sino con el Imperio del Brasil, con Pedro Primero a la cabeza, aunque el sucesor jurídico es el actual Brasil y por ahí suponemos que por eso no se le da tanta trascendencia a esta cuestión. Por ejemplo, la Vuelta de Obligado sí ha tenido mucha más difusión, porque fue un enfrentamiento contra Inglaterra y contra Francia, que si bien son potencias no son muy cercanos a nosotros".

Y valoró el legado que todavía se mantiene en pie: "Acá nos encontramos a los descendientes de estos soldados de la Patria, de estas personas que vinieron en condición de esclavos y cuando pusieron un pie en el muelle de lanchas de Patagones fueron libres. Hoy nos podemos cruzar con cualquier descendiente de algún protagonista de nuestra historia del 7 de Marzo".

¿Qué opinión tenés sobre esta nota?