Publicidad
 
03/01/2024

La Feria del Santa Clara crece día a día como una salida ante la emergencia económica

Se vende desde indumentaria y hasta panificados o repuestos de ferretería. Todo es para subsistir ante la crisis.
La Feria del Santa Clara crece día a día como una salida ante la emergencia económica
La Feria del Santa Clara crece día a día como una salida ante la emergencia económica

La Feria del barrio Santa Clara, en la calle Santa Cruz al 200 de Viedma, ya lleva 11 años de vida y en este 2024 se perfila un gran crecimiento por la dinámica de la economía y la gran crisis que afecta a la mayoría de la población. En el playón de la Junta Vecinal, aquí se puede encontrar todo tipo de bienes: ropa para bebés que ya no se usa, panificados, mangueras, vaqueros, calzados, el universo es infinito.

Marina Barra, referente de la organización, dialogó con NoticiasNet y explicó: "Así como va la situación vamos a continuar en crecimiento, es algo que ayuda mucho para poder salir adelante. En esta época hace mucho calor y el lugar no es muy favorable, pero la gente viene igual con una sombrilla y se ubica".

A diferencia de los trueques, todas las ventas son libres sin ningún tipo de bono de contribución: "Yo creo que eso también atrae mucho, porque la gente no se siente controlada. Sí hay un control en el sentido de que uno recorre, observa que todos los alimentos estén a la sombra y bien tapados, que no se consuman bebidas alcohólicas en el lugar, pero hay libertad para trabajar. Viene la persona, se ubica en el lugar que crea conveniente o donde haya lugar y vende".

Además, destacó que la Feria "es muy familiar, conversas con los feriantes que están al lado, te traes un mate y compartís con la gente. Ya llevamos 11 años y eso te da la pauta de que se está trabajando con libertad, bien y que está dando sus frutos y lo que uno gana lo deja acá mismo, porque te compras las verduras, un bizcochuelo o un vaquero en muy buen estado a bajo precio".

Respecto a los precios, mencionó: "Es muy variado, podes conseguir una remera o una chomba de marca por 500, 1000 o 1500 pesos, un vaquero por 800 o 2500 pesos, todo depende del corazón de cada uno. Vas a encontrar precios que te van a sorprender. A lo mejor un matrimonio de jóvenes trae precios re baratos y ya se amontona la gente. Podes conseguir unas zapatillas por 2 mil o 4 mil pesos, hay libertad de precios".

"Podes conseguir vaqueritos de bebés por 500 pesos, que hoy no compras ni siquiera un alfajor a ese precio, pero como lo tienen guardado pueden sacarlo unos pesos y benefician a otro. Eso demuestra el buen corazón de las personas, nadie se hace rico", sostuvo.

Marina añadió que hay de todo: "Podes encontrar un fierro que te hace falta en tu casa, un repuesto de electricidad. Hay un señor que viene de Patagones y trae toda mercadería de ferretería, desde mangueras hasta una cerradura o un cable. Y vas a encontrar personas que te venden productos de albañilería porque ya no trabajan más o que venden una olla porque tienen muchas, una fuente que ya no necesitan, una pava, un juego de sabanas, un acolchado de segunda mano o nuevo, hay de todo".

A su vez, ponderó que hubo muchos movimientos en estas fiestas, con mucha gente que se volcó a lo principal como frutas y verduras.

"Todo esto es de autoayuda, tanto para el que vende como para el que va a comprar, porque uno vende y se compra un bizcochuelo o una tarta. Mucha gente come acá porque hay un señor que hace hamburguesas y otro que hace choripanes, todos habilitados y son todos muy confiables porque el que te hace una torta o un bizcochuelo viene vendiendo desde hace años", completó.

"Son gente que han hecho cursos en las mismas juntas vecinales o con el Municipio y están avalados para vender un buen producto", amplió.

En cuanto a los métodos para hacer las compras, citó que hay que pagar con efectivo pero también se ha extendido la modalidad de Mercado Pago, sobre todo con la juventud.

Consultada sobre el vínculo con la Municipalidad de Viedma, precisó: "Años atrás venían con un patrullero y ahora ya han aceptado a la feria y está todo tranquilo. Hemos llevado notas para invertir en un baño, para que rellenen con pedregullo porque los días de lluvia se llena de agua, pero nos han dicho que no hay presupuesto. Lo importante es que nos dejan trabajar, no nos están molestando y nos respetan, eso ya lo valoramos mucho".

Los más antiguos ya montan sus puestos desde las 7:30 de la mañana cada sábado, aunque los nuevos feriantes pueden alquilar mesas para tener su ubicación asegurada a partir de las 10 de la mañana o a las 14 horas, según el horario que desee el vendedor.

Mientras que la jornada de feria se puede prolongar hasta las 20 o 20:30 horas.

 

¿Qué opinión tenés sobre esta nota?