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06/11/2023

Ratificaron las condenas a los instructores culpables de la muerte de Gabriel Mandagaray

El Tribunal de Impugnación no se corrió ni un ápice de la sentencia del juez del procedimiento ordinario.
Ratificaron las condenas a los instructores culpables de la muerte de Gabriel Mandagaray
Ratificaron las condenas a los instructores culpables de la muerte de Gabriel Mandagaray

El Tribunal de Impugnación a cargo de los jueces Adrián Zimmermann, Miguel Cardella y Rita Custet Llambí resolvió hoy ratificar las condenas contra el jefe del COER y los tres instructores que tuvieron una responsabilidad directa en la muerte de Gabriel Mandagaray, el joven de 25 años fallecido en pleno curso de la policía el 15 de abril de 2021.

El resultado fue el mismo que en la sentencia del juicio ordinario, donde el fiscal Guillermo Ortiz y la querella a cargo de Damián Torres lograron acreditar la culpabilidad de los condenados.

Todos fueron hallados responsables de abuso de autoridad y homicidio culposo.

En este orden, se ratificó la pena de 4 años y 10 meses de prisión a Alejandro Gattoni, quien era el jefe del COER y coordinador general en el territorio. Se le sumó una inhabilitación para ejercer funciones policiales por el doble del tiempo, accesorias legales y costas.

En el caso de los instructores, Alfredo Nahuelcheo recibió la pena de 4 años y medio de prisión y el doble de tiempo de inhabilitación; Maximiliano Vitali Méndez 4 años y 3 meses de cárcel y 8 años de inhabilitación; y Marcelo Contreras 4 años y 3 meses de prisión y 7 sin poder ejercer funciones policiales. A éste último se le sumó otra sentencia de lesiones leves, ya que le fracturó el coxis a un agente llamado Esteban Lagos Millapán, quien actualmente presta servicios en la Comisaría 38 de Viedma.

En el fallo, se les atribuye a Nahuelcheo, Contreras y Vitali Méndez en su carácter de instructores del curso del módulo I y Gattoni en su carácter de coordinador y supervisor del curso completo, haber sido quienes entre el 12 y 15 de abril de 2021 llevaron adelante un curso de entrenamiento básico del COER, en un lugar y en condiciones que no eran las aprobadas por la Resolución Nro. 2748 de fecha 08-04-2021 del Jefe de Policía de Río Negro.

El acta establecía que el mismo en su primera parte debía desarrollarse en la zona rural ubicada sobre la ruta Provincial n° 1, km 15 de Viedma. Así fue que los instructores antes referidos junto al coordinador modificaron el lugar, iniciando el traslado de los cursantes hacia Bahía Creek, haciéndolos bajar del micro en la Ruta Provincial n° 51, "Estancia Las Marías", donde luego de haber hecho ingresar a los cursantes en un estanque de agua, iniciaron una caminata de aproximadamente 40 kms.

 Desde el momento que arribaron al lugar y durante ese periodo sometieron a los cursantes a un excesivo desgaste físico, que generó en los cursantes heridas en pies y manos, como además llevaron conductas contrarias a la dignidad de los cursantes, tales como orinar a Mandagaray, hacerles colocar mascaras con excremento animal en sus rostros a los mismos, hacerlos ingresar a altas horas de la madrugada al mar, desnudos, sin ningún tipo de seguridad y generando en alguno de los cursantes hipotermia, todo ello en un contexto de escasa alimentación (una ración mínima por día) e hidratación.

 De esta manera, se acreditó el abuso de autoridad de los cuatro condenados.

Por otro lado, se les atribuye a Nahuelcheo, Contreras; Vitali Méndez y Gattoni haber sido quienes el día 15 de Abril de 2021, entre las 15 hs. y las 18.00 hs aproximadamente, causaron la muerte de Gabriel Mandagaray por asfixia por sumersión como consecuencia de una hemorragia suracnoidea traumática.

Este desenlace se produjo en ocasión en que se encontraban desarrollando el curso básico de COER, en un lugar que no era el indicado y autorizado, y mientras realizaban una actividad de ingreso al mar que no estaba contemplada en el módulo I de la citada resolución aprobada.

Así fue que, luego de hacer formar a todos los cursantes en el sector de la playa en filas de a tres, para ingresar por grupos al mar cargando un tronco denominado “pirulo”, los instructores dieron la orden de que ingrese el primer grupo, entre los que estaba Mandagaray quien había manifestado a los instructores que no sabía nadar, pero pese a ello igual le ordenaron que entre, haciéndolos ingresar vestidos, con todo el uniforme policial e incluso armas, borcegos, sin ninguna medida de seguridad (como chalecos, torpedos, apoyo de lanchas, guardavidas) y ningún tipo de control de personal de Prefectura Naval y/o cualquier otra medida de seguridad.

 

En ese contexto de desgaste y cansancio físico y psicológico, sumado a la escasa ración de alimento e hidratación que habían suministrado, se produjo el desenlace fatal en Bahía Creek.

La muerte de Mandagaray fue bajo la coordinación entre los tres instructores para el desarrollo de esta actividad y bajo la mirada a escasos metros de Gattoni, quien no opuso reparo alguno al ingreso al mar, que estaba en condiciones desfavorables.

Mandagaray y sus compañeros Emanuel Quiribán y Fabián Erice, no hacían pie y, al momento de retornar a la orilla, comenzó a dificultarse su egreso por las condiciones de la marea y la fuerte correntada, que generaron los movimientos de aceleración y desaceleración de la cabeza de Mandagaray y los golpes contra el tronco que produjeron dicha hemorragia y el hundimiento que causaron la muerte.

Así es que los tres instructores que desarrollaban las mismas prácticas de manera indistinta, no cumplieron con el plan de estudio del módulo 1 de la resolución citada, cómo a su vez exigieron conductas que no eran parte de la planificación y que a su vez van en contra de los cuidados mínimos que debieron tener en el desarrollo del curso.

 Asimismo Gattoni, en su función de coordinador conforme el reglamento anexo a la resolución citada, omitió exigirles a los instructores hacer cumplir dicha resolución que aprobó el curso de formación, además de no oponer reparo alguno a ninguna de las actividades que estos desarrollaron y que culminaron con la muerte de Mandagaray.

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