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INFLUENZA AVIAR

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29/09/2023

Hay temor de mutaciones hacia la gente y se insiste en no tener contacto con animales infectados

Aporte de Sergio Abate y Marina Winter, sobre los efectos de la influenza aviar.
Hay temor de mutaciones hacia la gente y se insiste en no tener contacto con animales infectados
Hay temor de mutaciones hacia la gente y se insiste en no tener contacto con animales infectados

La gripe es una enfermedad viral altamente contagiosa, producida por diversos virus de Influenza. Todos los virus de Influenza se dividen en dos grandes grupos, uno de alta patogenicidad (VIAP) y otro de baja patogenicidad (VIBP) según la gravedad de la enfermedad que producen. Los signos clínicos tradicionales incluyen casos leves con tos y faringitis, hasta casos graves con neumonía; en algunas oportunidades ocurren signos digestivos como vómitos y diarreas, incluso signos neurológicos como convulsiones con desenlace fatal.    

Algunos virus de influenza están especializados en infectar aves (IA), otros en infectar al cerdo doméstico y jabalí (IP), mientras que otros afectan exclusivamente al ser humano (IH). Históricamente los virus de IA ó IP experimentaron cambios biológicos que se tradujeron en aumento de patogenicidad para otras especies animales: cuando pasan al ser humano se convierten en fuente de zoonosis, indicaron Sergio Abate y Marina Winter de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN).

Un virus de IA de alta patogenicidad (clado 2.3.4.4b del subtipo H5N1) ha venido generando mortandad masiva en aves en Asia, Europa y África desde el año 1996, infectando aves migratorias (donde es imposible controlarlo) y llegando por este medio ha llegado a Norteamérica en 2021 donde ya infectó y mató a más de 20 especies diferentes de mamíferos terrestres y acuáticos con signos neurológicos. Esta variante se expandió a América Central y del Sur en 2022, y generó alta mortandad en lobos marinos en diversos puntos de la costa atlántica de Argentina en el año 2023.

La comunidad científica teme que los cambios de este virus constituyan el comienzo de su adaptación al ser humano, lo que podría generar una pandemia tanto o más grave que la Covid 19 producida por el SARS Cov2. Desde la aparición de este clado en el año 1996, se reportaron alrededor de 2.000 casos de influenza en personas, cuya mitad murieron con signos neurológicos.

El virus de la influenza H5N1

La gripe es causada por los virus de la influenza A de la familia Orthomyxoviridae. Estos virus tienen dos proteínas en su superficie, H (hemaglutinina) y N (neuraminidasa). Dado que existen diferentes H y N, y cada virus puede tener solo una proteína de cada tipo, existen potencialmente cerca de 200 subtipos posibles de virus de influenza A, resultantes de las posibles combinaciones de las proteínas N y H.

Los integrantes del Centro de Investigaciones de esa institución de educación superior, señalaron que cada subtipo de influenza se identifica por su composición en estas proteínas: la panzootia actual de influenza aviar está producida por un virus de influenza A que posee la H número 5 y la N número 1 (H5N1).

Además de este mecanismo de diversificación, los virus de influenza tienen una gran capacidad para generar mutaciones cada vez que se reproducen en un animal o el ser humano, generando múltiples variantes reconocidas como “clados” o “subclados” para cada combinación posible de proteínas H y N. Ya hay decenas de clados y subclados para el H5N1.

Considerando que este virus en particular ha ido cambiando su patogenicidad para otros animales diferentes a las aves, resulta lógico comprender la preocupación de especialistas de la Salud Pública sobre el riesgo de que este clado comience a manifestar capacidad para infectar y diseminarse entre las personas.

La eliminación de planteles enteros de aves de producción para la contención del virus, el cierre de establecimientos y de las exportaciones, generan importantísimas pérdidas económicas, motivo por el cual los países están preocupados por la actual panzootia de H5N1, independientemente del riesgo de zoonosis.

La transmisión: recomendaciones

Abbate y Winter advirtieron que un animal infectado puede eliminar este virus por secreciones y excreciones naturales, y el virus puede permanecer más de un día con capacidad infectante en el animal o en el ambiente. Un animal susceptible o el ser humano pueden infectarse por contacto directo con un animal infectado, o por contacto con sus secreciones y excreciones ambientales.

Dado que es imposible intervenir en las aves silvestres para controlar esta panzootia, las medidas más acertadas para minimizar los riesgos se basan en evitar el contacto de personas y animales con animales infectados. Por esta razón las recomendaciones permanentes son: no acercarse directamente a focos donde este virus se encuentra activo, no tomar contacto con animales silvestres, y evitar que los animales domésticos tomen contacto con fauna infectada. Esto último es crucial, porque los animales domésticos pueden infectarse al contactar fauna silvestre afectada, y transmitir esa infección a otros animales o al ser humano. Por esta razón, quienes posean aves de producción deben tenerlas encerradas en gallineros donde no tomen contacto con aves silvestres, y los animales de compañía deben permanecer dentro de la casa, y salir acompañados de su dueño con correa para evitar que contacten con animales enfermos, o puedan acercarse a restos de animales muertos por Influenza A, concluyeron.

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