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31/08/2023

Más de 1.000 casos de leucemia linfocítica crónica diagnosticados por año en Argentina

La mayoría de los diagnósticos se dan de manera fortuita, lo que destaca la importancia de estar alerta ante los síntomas.
Más de 1.000 casos de leucemia linfocítica crónica diagnosticados por año en Argentina
Más de 1.000 casos de leucemia linfocítica crónica diagnosticados por año en Argentina

Cada año en Argentina se diagnostican más de 1.000 casos de leucemia linfocítica crónica (LLC), según datos de la organización Alma de pacientes y familiares de pacientes. A pesar de su prevalencia, la mayoría de los diagnósticos se dan de manera fortuita, lo que enfatiza la necesidad de estar atentos ante cualquier síntoma y de consultar a tiempo a un médico.

La LLC es una enfermedad silenciosa y heterogénea, que representa aproximadamente el 30% de los diagnósticos totales de leucemia en el país. Aunque se diagnostica con mayor frecuencia en hombres mayores de 50 años, puede afectar a cualquier edad. Además, más del 60% de los pacientes no presentan síntomas al momento del diagnóstico.

Ante esta situación, desde la organización Alma enfatizan la importancia de no dejar pasar signos y síntomas que llamen la atención y de consultar con un médico en caso de duda.

 

 

Algunos de los posibles indicios de un cuadro de LLC incluyen el aumento de tamaño de ganglios en cuello, axila, estómago o ingle, hematomas y sangrados sin causa aparente, sudoración nocturna, fiebre persistente, fatiga, infecciones frecuentes, pérdida de peso involuntaria o dolor debajo de las costillas.

El diagnóstico de la LLC se realiza a través de un análisis de sangre, que puede revelar la presencia de células leucémicas o niveles anormales de glóbulos rojos, blancos o plaquetas. En algunos casos, se puede solicitar una biopsia de médula ósea, así como pruebas genéticas y moleculares para obtener un diagnóstico definitivo.

 



Si bien actualmente no existe una cura para la LLC, los tratamientos actuales permiten controlar la enfermedad durante largos periodos de tiempo. La estrategia de tratamiento varía según cada caso, pudiendo incluir la espera en observación, la inmunoquimioterapia y las terapias dirigidas. Estas últimas han revolucionado el tratamiento de la LLC en los últimos años, al atacar específicamente a las células cancerosas y provocar menos efectos secundarios.

En los últimos 10 años, los avances terapéuticos han relegado la quimioterapia a casos específicos, mientras que las terapias dirigidas han incrementado significativamente la esperanza de vida en los pacientes con LLC. Estas terapias pueden lograr respuestas profundas y llevar la enfermedad a niveles indetectables durante periodos prolongados, con esquemas de tratamiento finito de uno o dos años.

Recientemente, ha surgido un nuevo avance en el tratamiento de la LLC, con la aprobación en Brasil y Europa de un tratamiento oral de duración finita y no quimioterápico. Este nuevo enfoque se ha demostrado eficaz como primera línea de tratamiento y representa una gran innovación en el campo de la oncología.

Sin embargo, los especialistas insisten en que la innovación terapéutica debe ir acompañada de políticas de acceso a los medicamentos, para garantizar que todos los pacientes puedan beneficiarse de los avances científicos y mejorar su calidad de vida.