Publicidad
 
20/05/2023

Historia y evolución de la criminalística en Río Negro

Por el Licenciado en Criminalística Walter Ángel Muñoz.
Historia y evolución de la criminalística en Río Negro
Historia y evolución de la criminalística en Río Negro

El caso policial que he rescatado de la historia en esta oportunidad se hace interesante por los hombres que se unen en ella, un descendiente del Patriota Manuel Belgrano, un hombre que aportó lo suyo para la creación de la Ley Orgánica de la Policía Territoriana y los demás vecinos de estas tierras,  el caso es el siguiente:

Corría el año 1935 en la localidad de Maquinchao, un dos de enero,  pleno verano, el vecino Juan Brusino se acercó a la Comisaría para radicar una denuncia, ya que según le había manifestado su puestero Juan de Dios Palma, le habían desaparecido el día anterior una punta de ovejas lanudas de un campo que poseía en “Paraje Chaiful”, según consta en la denuncia, dice Brusino que los rastros de la majada iban en dirección al rancho de Juan Salgado y Ruperto Montecino en el paraje “La Proveedora”, y sospechaba de ellos, ante esta denuncia el Comisario organiza una comisión para que realice la investigación.

El 4 de enero de ese mismo mes sale la comisión liderada por el Cabo Vicente Arenes junto al Agente Pedro Uyua, Juan Brusino, Juan de Dios Palma, los testigos Pedro Muñoz e Ignacio Lefiu, en dirección al rancho de Salgado, para realizar la inspección, una vez allí pudieron comprobar que Montecino era un menor de quince años de edad, al interrogar a Salgado este manifestó que fue él quien esquiló a las ovejas el día anterior, y que los vellones de lana los tenía en la habitación, luego acompañó a los integrantes de la comisión a un potrero que estaba a unos 300 metros y allí pudieron encontrar entre la majada a dos ovejas y dos corderos con las señales de Brusino, al continuar buscando alrededor del rancho encontraron dos cuartos de lanar y un cuero que resultó ser de Montecino y respecto al otro no se pudo establecer a quién pertenecía ya que el cuero, según lo manifestado por Salgado, se lo habían comido los perros, ante la duda los dos cuartos de carne fueron secuestrados por los “investigadores”, también se secuestraron una tijera de esquilar y los vellones de lana.

La comisión llevó a la Comisaría a Juan Salgado y Ruperto Montecino, llegaron a las 19.30 en calidad de detenidos, habiendo confesado Salgado, Ruperto Montecino fue dejado en libertad por falta de pruebas en su contra.

El comisario le ordenó al Meritorio Bertone, secretario, que se ocupe de hacer la identificación por planilla filiatoria de Salgado, en ese entonces ya se utilizaba el sistema morfológico, antropométrico y dactilar que conllevaba el trabajo de fotografiar al individuo bajo las formalidades técnicas establecidas por Alphonse Bertillón en Francia y que incluía la fotografía métrica, método parcialmente adoptado en Argentina a lo que se sumaba también el fichado dactiloscópico decadactilar conforme el sistema ideado por Dn. Juan Vucetich en la Policía de la Capital, ambos métodos fusionados y distribuidos en todo el Territorio Nacional para la identificación  inequívoca de las personas, dentro de la descripción del rostro, se detallaban características morfológicas, es decir forma de las cejas, de los ojos, de la nariz, de la boca, del mentón y cromáticas color del cabello, de la piel, de los ojos.

Es probable que la fotografía no se haya realizado en la Comisaría de Maquinchao, ya que los costosos equipos eran utilizados en Viedma, por lo cual fue la ficha decadactilar la que realizó y firmó, con los datos de Salgado, según la descripción que realizó el Meritorio Bertone el color de ojos de Salgado era “apizarrados”, éste es un color negro azulado y se lo llamaba así porque es similar al color de la piedra pizarra, éstas son rocas formadas por compactación de arcillas, también solía darse ese nombre “apizarrado”, al color del pelaje de algunos animales, equinos o vacunos. La ficha decadactilar confeccionada por el meritorio Bertone lleva su firma que está realizada de puño y letra con pluma y tinta, Salgado no la firmó por ser analfabeto y no saber hacerlo.

El inicio de la causa se comunicó al Jefe de Policía de Territorio con el Preventivo Nro. 8, quien hizo la comunicación fué el Comisario Juan Serafin Álvarez y quien la recibió era el Jefe de Policía de Territorios Ubaldo Luis Chas, el primero fue integrante del Cuerpo de Gendarmería Montada con base en Viedma en 1922, y pasaría a la historia por su función como jefe del procedimiento denominado “Campaña depuradora de Mencue”, denominada por la gente de la zona como “la fronteriza” y luego por haber escrito y publicado el libro “Policía Desamparada”  en el que contó las terribles, dolorosas y precarias circunstancias que vivía y en que debía desempeñar sus funciones el Policía de Territorio. 

En dicho libro Álvarez expresa que era necesario crear una Ley Orgánica y en el Prólogo de su libro expresa: “… este libro tiene por finalidad demostrar la urgente necesidad de propender al mejoramiento y vigorización de las fuerzas de policía de los territorios nacionales, y en él se ponen de relieve los factores que incluyen con mayor inquietud oral que hoy predominan en la institución, procurando despertar el interés de los gobiernos para que promuevan diligentemente el perfeccionamiento de la rutinaria como anacrónica organización que rige en la actualidad, mediante el estudio y sanción de leyes razonables y justas, que contemplen y resuelvan de manera integral y permanente las necesidades reales de las policías territorianas, reglamentando igualmente, en forma clara y precisa, los deberes y los derechos de los funcionarios policiales”.

En este punto y a título personal, invitó a los policías activos y retirados, como así también a los políticos de todos los espacios, a leer este libro, del cual existe una copia en la Escuela de Cadetes de Policía de Viedma, ya que los padecimientos vertidos por el autor en sus páginas tienen increíble actualidad.

 En 1943 el Gobernador Adalberto Pagano entregó dos ejemplares del libro a una Comisión del Ministerio de Interior designada por el Presidente Castillo, hacia 1946 con un decreto del Presidente Edelmiro Farrel se estableció un estatuto orgánico para las policías de territorio y que fue ratificado por ley en el gobierno siguiente. Actualmente la Escuela de Cadetes de Policía de Río Negro lleva el nombre de Crio. (SR) Juan Serafin Alvarez.

Respecto a Ubaldo Luis Chas, de formación Militar fue Jefe de Policía de Territorios del Río Negro y Encargado del Despacho Gubernativo del Territorio del Río negro, proviene su linaje de un inmigrante de un pequeño pueblo llamado Betanzos de La Coruña, zona de Galicia, España, Francisco Chas y Pombo emigró a Argentina sabiendo que como hijo menor no le correspondía herencia de tierras es así que viajó a este Continente en busca de ellas, en Buenos Aires conoció y se casó con la hermana del héroe de la Independencia Dn. Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano Gonzalez, Juana María Nepomucena Belgrano Gonzalez, tuvieron ocho hijos, Francisco estableció una comercio de suministros en el mercado de Plaza de Mayo, su hijo Francisco Chas Belgrano hizo crecer la fortuna familiar y se ganó un lugar en la alta sociedad de Buenos Aires. Al momento de su muerte en 1890 Francisco Chas Belgrano poseía varias casas en Buenos Aires y en varias Provincias, el actual Parque Chas perteneció a esa familia. Ubaldo Luis Chas descendiente de esta familia se casó con Mercedes Pilar Correa y asumió el 16 de septiembre de 1930 el cargo antes mencionado.

A continuación podemos ver las firmas de Ubaldo Luis Chas y Juan Serafín Alvarez que constan en el Prontuario de Juan Salgado identificado con la sigla RH (por Robo y Hurto) número 4.

Como sabemos la Criminalística está compuesta por diferentes ramas, una de ellas es la Contable, y aquí se vale el Comisario de los conocimientos de un Perito para valuar el monto de lo hurtado, en este caso el valor de los animales ascendía a 24 Pesos Moneda Nacional, más 7 Pesos Moneda Nacional del valor de la lana, 31 Pesos Moneda Nacional en total según lo expresado por el Perito.

El detenido fue trasladado bajo custodia e “incomunicado” a la cárcel de Viedma, también se llevó en esa ocasión un paquete con la tijera de esquilar secuestrada, el sumario con copia,  y la planilla de estadística. Allí seguramente, se agregó al Prontuario de Salgado la fotografía métrica que podemos ver en este artículo.

El Juez Letrado que intervino en la causa fue  V. J. Berlingeri, el 30 de marzo de ese año le concedió la excarcelación bajo Caución Juratoria a Juan Salgado, y le impuso que debía presentarse cada 30 días en la Comisaría de Maquinchao. Luego se detectó que Salgado no se había enrolado en tiempo y forma lo que constituía una infracción a la Ley 11.386 por lo que se le inició otra causa judicial, pero eso es otra historia.

¿Qué opinión tenés sobre esta nota?