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29/03/2023

Asspur marcha en las calles de Viedma: “La pérdida salarial ya es más de un 130 por ciento”

La secretaria general de Asspur, Marisa Albano, habló de lo que enfrenta la salud púbica a nivel ingresos, pero también en el marco de la atención: “La gente no quiere venir a trabajar a salud pública de Río Negro”.
Asspur marcha en las calles de Viedma: “La pérdida salarial ya es más de un 130 por ciento”
Asspur marcha en las calles de Viedma: “La pérdida salarial ya es más de un 130 por ciento”

Comenzó una jornada de movilizaciones en Viedma y unos de los sindicatos que tomaron las calles es la Asociación Sindical de Salud Pública de Río Negro (ASSPUR). En este caso, se trata de una medida nacional, pero que se recruce en Río Negro, con condiciones en los hospitales públicos que a diario empeoran desde todos los puntos de vista, según explicó la secretaria general de Asspur, Marisa Albano.

En diálogo con Radio Noticias (105.5), Desde el Hospital Zatti, comentó: “Río Negro no deja de reclamar, no logramos frenar la precarización que estamos teniendo en salud pública. Esto nos lleva nuevamente a tener que salir a las calles porque no estamos pudiendo sostener nuestro trabajo y la demanda que la población nos demanda a diario”.

Consultada sobre si hay una merma en la cantidad de personal en los hospitales públicos, se sinceró: “Sí, la verdad es que no se pudieron recuperar ninguna de las renuncias. Siempre hay como un intercambio de trabajadores, pero no se logra cubrir vacantes y tampoco el nivel de atención que teníamos en Río Negro… lo que fue antes de la pandemia no la podemos recuperar de ninguna manera”. 

“La faltante de especialidades, la faltante de espacios físicos. No es solamente una cuestión de las renuncias de profesionales médicos sino de otras profesiones. También, no hay una respuesta a nivel privado. Las prepagas son muy caras y esto hizo que mucha gente en la provincia deje de pagarlas y empiecen a atenderse en los hospitales públicos, aumentando nuestra demanda. Y también todas las prestaciones que el privado no hace y que únicamente las están haciendo el hospital público como lo son los servicios de pediatría, sobre todo acá, en Viedma”.

Por otro lado, remarcó que todo surge por la pérdida salarial, de sueldos que no acompañan y que lleva a que los profesionales de la salud decidan emigrar, irse a atender a otros lados, lejos de Río Negro. “Lo lamentable en todo esto es que ante la pérdida salarial ya más de un 130 por ciento en los trabajadores de salud, obviamente que nosotros tampoco tenemos espaldas para seguir sosteniendo”.

“La gente no quiere venir a trabajar a salud pública de Río Negro. La parte médica, el que se puede ir se va, el que está a punto de jubilarse se quiere jubilar inmediatamente, se quiere ir, y esto complica enormemente el funcionamiento de los hospitales a nivel provincial”, dijo y agregó: “Tenemos una lucha continua por la recomposición salarial, por la deuda que mantiene el gobierno con nosotros, pero lo más importantes es que no podemos hacer nuestro trabajo de manera efectiva por la faltante de personal y por los salarios muy mal pagos. Todo esto está ligado”.   

Por otro lado, ante el recargo de horas, porque faltan profesionales, pero también porque el trabajador busca hacer extras para tener un sueldo digno, remarcó: “Un trabajador cansado, un médico, un enfermero cansado, podemos caer en el error de una mala praxis, y es lo que queremos evitar. El trabajador es el que pone el cuerpo y la cara y no podemos trabajar de la forma en la que se está trabajado, es inhumano para el trabajador, pero también para quien recibe una atención de un personal cansado”. 

“Te doy un ejemplo: el viernes pasado llego al hospital y me encuentro con compañeros afuera, con una cara de agotamiento, y consulté que pasaba y me hace el comentario de que la terapia de nuestro hospital está funcionando con dos terapistas, con dos médicos clínicos y que no tienen más que cuatro personas para sostener una terapia en la capital rionegrina”, informó.

Luego, sintetizó: “Estos médicos están trabajando día por medio, 24 por 24. No tiene vida familiar, pero tampoco descanso adecuado. Ni hablemos de la comida, que es un espanto y hace más de un año que la venimos reclamando de manera administrativa. Una persona que trabaja 24 horas de corrido no puede comer lo que hoy está comiendo”. 

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