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CANONIZACIÓN EN EL VATICANO

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09/10/2022

El filipino que dio lugar a la santificación de Don Zatti apareció en Roma

Estuvo presente en el Vaticano en el acto de canonización.
El filipino que dio lugar a la santificación de Don Zatti apareció en Roma
El filipino que dio lugar a la santificación de Don Zatti apareció en Roma

Renato, el filipino que milagrosamente se recuperó de un ictus isquémico del cerebelo derecho, estuvo presente en la canonización de San Artemides Zatti en el Vaticano y fue retratado por el periodista y locutor Ricardo Carlovich, quien integró la comitiva que viajó a Italia.

En las imágenes que acompañan este artículo se puede ver al filipino posando para la foto de los reporteros que cubrieron el evento.

Milagro

La Agencia de Noticias Salesianas de Noticias (ANS) informó que Renato “fue golpeado en agosto de 2016 por un "ictus isquémico del cerebelo derecho, complicado con una lesión hemorrágica masiva", relatando así la primera etapa que dio lugar al posterior milagro.

Debido al empeoramiento de los síntomas y la aparición de dificultad para caminar, fue hospitalizado. En los días siguientes, al no haber mejoría, encontrándose desorientado y confundido en el lenguaje, fue trasladado a cuidados intensivos.

El hermano Roberto, salesiano coadjutor, consciente de la grave situación, comenzó a orar durante las vísperas comunitarias del día de ingreso, pidiendo la curación por intercesión del beato Artemides Zatti.

Posteriormente, una revisión neuroquirúrgica aconsejó la necesidad de una intervención, no posible debido a la situación de pobreza de la familia. En consecuencia, los familiares decidieron traer a su pariente a casa para que pudiera pasar los últimos días de su vida con su familia. El moribundo recibió la unción de los enfermos y quiso a los familiares y parientes entorno de él para despedirse de ellos.

Roberto invitó a los familiares a unirse para rezar, invocando intensamente al Beato Artemide Zatti. El 24 de agosto de 2016, contra todo pronóstico, Renato se quita el tubo y el oxígeno, llama a sus familiares diciendo que está bien, y quiere bañarse y pide comer. Él era un hombre que fue llevado a casa para morir y después de unos días estaba sano.

Este milagro confirma el carisma de Artémides Zatti, llamado "el pariente de los pobres". De hecho, Artémides en su hospital de Viedma en Argentina, recibió y asistió a quienes no podían pagar los costos de los medicamentos y las hospitalizaciones.

El milagro no sucedió simplemente como una curacón física. La gracia de Dios, en efecto, mientras sana los cuerpos toca el corazón y la vida de las personas, renovándolas en la fe, en las relaciones, en el testimonio de una vida nueva.

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