Publicidad
 
29/08/2022

Noticias habló con el abogado de las causas más complejas

“Toda persona tiene derecho a la defensa”, asegura Santiago Güenumil. A quién le tocó defender al “Monstruo de la Línea”, liberar a jóvenes víctimas de prejuicios y a uno de los instructores acusados de la muerte del agente Mandagaray.
Noticias habló con el abogado de las causas más complejas
Noticias habló con el abogado de las causas más complejas

Santiago Güenumil es defensor penal en el ámbito privado, nació en Viedma y se fue a estudiar derecho a Bahía Blanca. Desde hace 5 años ejerce en la capital rionegrina como parte del estudio Güenumil & Baigorria y es el presidente de los Jóvenes Abogados del Colegio de nuestra capital. 

Sin embargo, su figura ha cobrado relevancia en el último tiempo porque le ha tocado ser el defensor en casos con mucha trascendencia mediática. Para dar a conocer todo su trabajo y despejar la primera impresión de “abogado del diablo”, Güenumil dialogó con Noticiasnet.

En primer lugar contó que su vocación nació como defensor de sus compañeros en el colegio secundario.

“Desde chico siempre que veía algo injusto quise defenderlo. En la secundaria era el representante de los alumnos en el consejo de convivencia, ahí encontré mi vocación. Muchas veces las acusaciones son injustas y es ahí cuando uno lo toma como un desafío”, reveló. 

Luego, se recibió en Bahía Blanca y decidió volver a Viedma para convertirse en defensor penal.

“En un principio decidí el ámbito privado, me gusta la defensa penal pero cuando empecé agarraba de todo para subsistir el día a día, desde civil o familiar. Hoy puedo vivir gracias a Dios de la defensa penal”, comenzó.

“Muchas veces al defensor penal se lo ve como una persona de malos principios o mala persona, como la película del Abogado del Diablo pero lo que uno hace es una defensa técnica y conforme a las garantías constitucionales. Todos los argentinos por el hecho de ser habitantes de este suelo tenemos derecho a ser defendidos”, explicó. 

“Uno lo que hace es ir a lo técnico y no a lo moral, uno puede no estar de acuerdo o no comparte con lo que defiende en el sentido de lo que se acusa, pero siempre entiende que toda persona tiene derecho a la defensa”, agregó.

En este sentido, fue consultado sobre cómo fue trabajar como defensor de alguien que fue señalado como el “Monstruo de la Línea Sur”. 

“Fue un hecho de violación sistemática a una chica. Lo que se intenta es recomponer y ser parte de la justicia. Se busca llegar a la situación más justa. En ese caso nosotros hicimos reconocer el delito y fue condenado por eso. Nuestra defensa se encargó de defenderlo de una pena excesiva. Lo que buscamos fue una pena justa”, respondió.

Por otro lado, habló sobre los casos que mayo satisfacción le han dado.

“Creo que los casos más satisfactorios son en los que hay acusaciones injustas o falsas y uno logra, a veces sin llegar al juicio, solo con la investigación el fiscal se da cuenta que no existió delito y termina resolviendo. No puedo decirte cuáles son pero recuerdo uno de unos chicos que estuvieron detenidos 7 días injustamente”, sostuvo. 

“Los chicos habían entrado a un barrio en el que justo hubo un robo, la policía los agarró, los tiroteó, los golpearon y los encerraron. Con la investigación se demostró que no habían sido mis clientes. Lamentablemente, el fiscal confió en lo que le dijeron los policías pero no era así. Las pericias dieron negativas y se logró sobreseimiento de esos chicos. Hoy estamos en la etapa en que vamos a demandar al Estado”, detalló.

Mañana tendremos una segunda parte sobre sus apreciaciones en la defensa de Maximiliano Vitali Mendez en el caso Mandagaray.

¿Qué opinión tenés sobre esta nota?