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25/08/2022

El bolsillo de los viedmenses se deprecia: la comparación con lo que sucedía en 2008

Hoy se piden billetes de 5, 10 y 20 mil pesos para no andar con tantos papeles en la billetera. En aquel entonces, el gran drama era el faltante de monedas que llevaba a promociones que hoy parecen irrisorias.
El bolsillo de los viedmenses se deprecia: la comparación con lo que sucedía en 2008
El bolsillo de los viedmenses se deprecia: la comparación con lo que sucedía en 2008

La economía de Argentina se derrumba. Los precios de todos los productos suben considerablemente y los sueldos no alcanzan. Hoy se habla de valores que en otras épocas, no muy lejanas, parecían irrisorios. Una nota de NoticiasNet de diciembre 2008 acredita lo que se vivía hace casi 14 años en Viedma.

Hoy se pide a gritos billetes de mayor denominación. Con alquileres por las nubes, por ejemplo, aquel que tiene que abonar en efectivo no le alcanza la billetera para llevarlos. Además, muchos locales hacen descuentos por pago en efectivo. Aquel que lo quiere aprovechar, si se trata de un monto alto, llevar los papeles en más que engorroso.

¿Qué sucedía en 2008? El gran drama era la escases de monedas. También había preocupación por el faltante de los billetes de 2 y 5 pesos, que eran los más utilizados. “La Cámara de Comercio, Turismo, Industria y Producción de Viedma viene alertando desde hace varios meses el déficit de disponibilidad de cambio”, indicaba este medio en aquel entonces.

Por supuesto, los números eran otros desde todo punto de vista. Para hablar con cifras oficiales, aquel año, el Salario Mínimo Vital y Móvil era de 1.200 pesos y el sueldo promedio rondaba los 2.313. Actualmente, el Vital y Móvil es de 47.850. Por entonces, la inflación ascendía a 7,2 por ciento, según el INDEC, que no generaba mucha confianza. Claro, las mediciones privadas decían que eso registro fue sólo un tercio de la real.

Retomando aquella nota y las famosas monedas, La Anónima, por ejemplo, había lanzado una novedosa promoción. Aquel que llevaba 20 pesos en moneda, a cambio, le daban una orden de compra para comprar en el supermercado por un valor de 25. Sí, se podía ir comprar con ese monto que hoy apenas alcanza para 2 o 3 caramelos.

(Foto: un artículo de NoticiasNet de diciembre de 2008)

Por otro lado, el trasporte público local también lo padecía. El boleto estudiantil costaba 0,40 centavos y se pedía llevarlo a 0,50 porque faltaban monedas de 10 centavos. “La Cámara de Comercio local manifestó que es responsabilidad del Banco Central solucionar este problema”, se informaba en aquel entonces.

Detalles que dan crédito de lo que padece este país en términos económicos desde siempre, para no culpar a un gobierno en particular. Cifras y números que marcan cómo el que siempre pierde es el vecino, el que anda de a pie y ve como su bolsillo nunca se acomoda.

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