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28/07/2022

Denunció a la Clínica Viedma por mala praxis, presentó documentos y audios, pero la Justicia la desestimó

Tras el dramático caso ocurrido en una operación oncológica, la hija de la mujer fallecida acudió al lugar que corresponde, pero la fiscal le respondió: "Es normal estar despierto en una cirugía"
Denunció a la Clínica Viedma por mala praxis, presentó documentos y audios, pero la Justicia la desestimó
Denunció a la Clínica Viedma por mala praxis, presentó documentos y audios, pero la Justicia la desestimó

En las últimas horas, una nueva denuncia por mala praxis, que se replicó en redes sociales, pero también en la Justicia salpica a la Clínica Viedma. Quien lleva llevó adelante esto fue Samanta Yainquen, hija de la mujer que falleció en el nosocomio luego de 16 días de agonía.

Según informó, a su madre le diagnosticaron una enfermedad oncológica. Fue intervenida en el Instituto Multidisciplinario Oncológico (IMO) y de allí pasó a la Clínica Viedma, donde murió, el 2 de diciembre de 2021. Según consta, el gastroenterólogo que la revisó le dijo que estaba en etapa 1 y que era curable. “Él mismo llamó al oncólogo, eligió al peor, pero aún así le dijo que se quedara tranquila, le que recordaba a su mamá”, comentó la denunciante.

Luego de eso llegaron a la cirugía, pero el cirujano no cerró bien los intestinos. Esto provocó filtraciones. Siempre según la denuncia y a las escuchas, en el parte médico dice que la herida se abrió posteriormente, pero en la grabación el médico dice que “la máquina cerró mal”.   

Por otro lado, la denuncia también alcanza a la anestesista. El reclamo es que nunca se acercó a la familia para asistir a la mujer. “Antes de morir, en las 48 horas que estuvo despierta, mi mamá nos contó que había sentido los cortes del bisturí, también los cortes en los intestinos, pero que no podía gritar. La anestesia no le tomó bien”, remarcó.

Con todo, y pese a todo esto, no le volvieron a realizar estudios complementarios. Muchas situaciones, una detrás de otra, que la llevaron a hacer la denuncia correspondiente. “En la fiscalía me respondieron que tenía una enfermedad previa (como todos los que van a un centro de salud) y que es normal estar despierto en una cirugía”.

“Eso dicho por una empleada con un embarazo a término en marzo, lo tengo grabado. A mí también me parecía estar alucinando al escuchar esto. Hasta que escuché nuevamente la grabación y si…ese es el argumento de la fiscalía, y desestimaron la causa”, informó sobre el grave accionar.

Para cerrar el caso, ensayó una reflexión, porque los casos se multiplican. “¿De verdad alguien se iría a operar si sabe que va a estar despierto mientras le seccionan los intestinos? ¿Mandarían ahí a sus hijos o a sus padres?”.

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