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24/06/2022

El intendente confirmó la fecha en la que Zatti se convertirá en santo

Pedro Pesatti comunicó que el 27 de agosto Argentina tendrá su tercera persona santificada y será la primera en la Patagonia.
El intendente confirmó la fecha en la que Zatti se convertirá en santo
El intendente confirmó la fecha en la que Zatti se convertirá en santo

“¡Qué alegría! Recién recibí una gran noticia y la quiero compartir con ustedes: el 27 de agosto don Zatti será declarado oficialmente santo. A partir de ese instante, será el tercer santo argentino y el primero de Río Negro y la Patagonia ¡Pero sobre todo será el viedmense santo, nuestro santo, el vecino más bueno!”, escribió en sus redes sociales el intendente de Viedma.

El Papa Francisco autorizó el 9 de abril, al cardenal Marcelo Semeraro, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, la promulgación del decreto que reconoce el milagro atribuido a la intercesión del beato Artémides Zatti, conocido como “el enfermero santo de la Patagonia o el enfermero de los pobres”. Zatti vivió en Viedma entre 1902 y 1951 y es el mayor referente histórico que tiene nuestra ciudad.

Artémides Zatti había sido beatificado por el papa Juan Pablo II en abril de 2002, por un milagro que lograron confirmar dos años antes los médicos de la Sagrada Congregación de los Santos en Roma, y desde esa fecha se buscaba su santificación. Aunque ya hay muchas estampillas con su figura y muchísimos vecinos lo consideran un santo, aún sin tener esta distinción.

En 1976, el “Pariente de los Pobres”, como también lo llamaban, comenzaba su camino de santidad por la Conferencia Episcopal Argentina. En 1980 fue declarado Siervo de Dios, y venerable el 17 de julio de 1997.

Don Zatti murió el 15 de marzo de 1951, tras varios días de agonía. Había dedicado sus últimos 50 años a los enfermos de la capital rionegrina que eligió para vivir y morir, para cumplir la promesa de dedicar su vida a Dios si lograba curarse de la tuberculosis, la misma enfermedad que lo unió con otro santo patagónico, Ceferino Namuncurá.

Dirigió el hospital salesiano San José, que se erigía en el mismo lugar donde hoy se edifica el obispado de Viedma, y alcanzó a trabajar unos pocos años en el nuevo nosocomio, que con absoluta justicia lleva su nombre.

Artémides Zatti nació en Boretto, en la provincia de Reggio Emilia, el 12 de octubre de 1880, del hogar de Luis Zatti y Albina Vecchi, una familia granjera. Desde pequeño se acostumbró al trabajo y al sacrificio. Cuando tenía nueve años ya ganaba su dinero como mano de obra contratada. Obligados por la pobreza, en 1897 la familia Zatti emigró a la Argentina estableciéndose para iniciar una nueva vida en Bahía Blanca. Allí Artémides empezó a asistir a la parroquia a cuyo cargo estaban los padres salesianos y se convirtió en un ayudante del párroco, Padre Carlos Cavalli, con quien compartía a menudo el trabajo y la oración. Sentía el deseo de ser Salesiano y fue aceptado como aspirante por el Obispo Cagliero y, cuando cumplió veinte años se integró a la Comunidad en Bernal.

Empezó a estudiar con seriedad para recuperar el tiempo perdido. La providencia le confió la atención de un joven sacerdote que estaba enfermo de tuberculosis y que murió en 1902. El día en que Artémides debía recibir su hábito, también él contrajo la enfermedad. Cuando volvió a la comunidad, el padre Cavalli lo envió al hospital de la misión en Viedma. El padre Evaristo Garrone, con gran experiencia en ello, estaba a cargo del hospital. Artémides, junto con él, solicitó y obtuvo de María Auxiliadora la gracia de recuperarse, prometiendo dedicar su vida entera a la atención de los enfermos.

Se recuperó y mantuvo su promesa. Al principio empezó a ocuparse de la farmacia adjunta al hospital, donde aprendió cómo trabajaba el padre Garrone: sólo aquellos que podían pagaban. Cuando el padre Garrone murió, él tomó la responsabilidad total.

En 1908 hizo su profesión perpetua. Estaba completamente dedicado a los enfermos. La gente lo buscaba y lo admiraba. Para el personal del hospital él no era solamente un excelente director sino sobre todas las cosas, un excelente cristiano.

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