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El ASESINATO DE CARDENAS Y CARRASCO EN BARILOCHE EN 2010

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20/02/2022

Hablan los familiares tras el fallo de la Corte de detener a Cufré y otros jefes policiales

Hablan los familiares tras el fallo de la Corte de detener a Cufré y otros jefes policiales
Hablan los familiares tras el fallo de la Corte de detener a Cufré y otros jefes policiales

El 17 de junio de 2010 es una fecha que quedó grabada en la memoria de los barilochenses, la denominada “Masacre del Alto” fue un antes y un después para la sociedad. La conmoción comenzó con el asesinato de Diego Bonefoi y desde ahí todo fue tragedia. 

Durante la mañana y hasta la tarde de ese 17 de junio, el reclamo de los vecinos del barrio 181 Viviendas y alrededores fue respondido con represión por parte de las fuerzas de seguridad (BORA y efectivos de la Policía de Rio Negro de varios destacamentos). El epicentro de los reclamos y manifestaciones fue la Comisaría 28 y, con el correr de las horas, “el operativo de pinzas” se trasladó a distintos puntos de 181 y 170 viviendas.

A partir de las 15 aproximadamente, un grupo de policías atacó con armas largas con munición antitumulto y de plomo, gases lacrimógenos y también armas cortas, en distintos puntos del Alto.

A las 16 horas, un grupo de uniformados atacó el frente de la casa de una familia donde se encontraba Nicolás “Nino” Carrasco (17 años). El joven ingresó a la vivienda herido por cuatro perdigones de acero y se desplomó; un menor salió a pedir ayuda y fue herido en la cara a pocos metros, también con perdigones de acero.

A metros de ese lugar, otro grupo de efectivos mató de una única posta de plomo a Sergio Cárdenas (29 años) en un ataque que alcanzó también a por lo menos seis personas más con munición de guerra. Poco después de las 17 horas, Sergio ingresó herido de muerte al hospital.

Luego de 12 años, el proceso judicial que, luego de las apelaciones, llegó a la Corte Suprema resolvió dejar firme la sentencia dictada por la justicia en 2018. 

La justicia condenó a Víctor Ángel Cufré, ex secretario de Seguridad y Justicia provincial al momento del hecho, Jorge Villanova, exjefe de la Policía provincial, y Argentino Hermosa, ex titular de la Unidad Regional Tercera de Bariloche, a la pena de cuatro años de prisión efectiva y ocho años de inhabilitación.

Asimismo, el  fallo condenó a los policías Víctor Darío Pil, Marcos Rubén Epuñan y Víctor Hugo Sobarzo a cuatro años de prisión y ocho de inhabilitación por el delito de “homicidio en riña, agravado por el uso de arma de fuego”, como responsables de la muerte de Cárdenas.

Karina Riquelme es la viuda de Sergio Cárdenas y, con el fallo ya dictaminado, manifestó a El Cordillerano: “Yo sabía que, aunque me llevara la vida, iba a luchar,  me lo prometí a mí y a mis hijos. Iba a luchar para que el crimen no quede impune”.

“La condena es burlesca (cuatro años), es importante que quede como un precedente, si bien es poca, a ellos, al Estado, le quitamos mucho, demostramos que ellos mataron”, remarcó.

Karina comentó sus sensaciones luego de saber que los culpables fueron enviados a la cárcel el día viernes: “Estaba en las nubes, no podía creerlo, tenía sensaciones encontradas. Me cuesta festejar, si se tarda 12 años no es justicia, mucho menos cuando ves los años que les dieron. Tenía alegría y pensé todo lo que fueron estos 12 años, lo que fueron nuestras vidas y pensar si estuviera a Sergio ahora”.

“Hay mucha gente que muere en el intento de pedir justicia, como el caso de Atahualpa en Viedma, sobre todo en Río Negro. Mi primer logro es haberlos llevado al banquillo de los acusados y tenerlos ahí,  frente a frente”.

En ese sentido, recordó las audiencias en las que estuvo a lo largo de estos doce años. “Los juicios los esperaba con muchas ansias, tenerlos ahí sentados. Ver al que disparó y mató a Sergio y a los responsables intelectuales fue fuerte, tenía mucha impotencia. Ellos durante el juicio se mostraban como burlones, en momentos cuando hablamos nosotros, se reían, charlaban, estaban de vacaciones, era algo tremendo. Hoy me pregunto si su cara es la misma, ellos estaban convencidos de que el crimen iba a quedar impune”.

Los rostros de los culpables durante los juicios quedaron grabados en la memoria de Karina. “Pude llevar mi vida adelante con nuestros hijos y sacarnos la mochila de la causa penal. No fue fácil. Pasaron los años y llegamos a ponerlos presos, me enteré que anoche detuvieron a Cufré y Villanova, creería que están detrás de las rejas. Me hubiera gustado verlos en la cárcel, verles las caras”.

“Saber que ellos estaban condenados y verlos cómo vivían, como si nada pasara, impunemente todos estos años… Me hubiera encantado verles la cara cuando la Policía los fue a buscar. Ellos pensaban que el crimen iba a quedar impune y yo en un momento también lo pensé”.

El recorrido para alcanzar la condena a los responsables de la muerte de su pareja fue largo y llenó de frustraciones. “Ha sido pesado para mí cargar con todo, lamentablemente la Justicia no funciona si vos no golpeás puertas. Encajonan todo, he ido a Viedma, a Buenos Aires, y funciona así,  no me quedé en mi casa”.

Por último, mencionó que cuando mataron a Sergio, su hijo e hija eran muy pequeños y debieron vivir y crecer con el pedido de justicia. “La más chica  marchaba con nosotros en un carrito, hoy tiene 13 y mi hijo 17. Lo han vivido desde siempre como yo, nunca les oculté nada, siempre les dije que a su papá lo mató la policía. Ellos nunca pudieron estar en los juicios porque eran menores. Cuando la corte dejó fija la condena, lo primero que hice fue llamarlos y romper en llanto, por parte de ellos dos y para mí fue fuerte todo esto”. (El Cordillerano)

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