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DE SANTA FE A VIEDMA

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20/02/2022

Jorge Forchino, jugador de fútbol, creador de los bailes populares y emprendedor

Un repaso por la vida del hombre que eligió a Viedma como su lugar en el mundo.
Jorge Forchino, jugador de fútbol, creador de los bailes populares y emprendedor
Jorge Forchino, jugador de fútbol, creador de los bailes populares y emprendedor

Fue jugador de fútbol en las décadas del ´70 y '80, tuvo un gran paso por el club Villa Congreso, pero también por el viejo y desaparecido Ciclón,  su nombre es Jorge Forchino a quienes muchos viedmenses y maragatos conocieron en los ‘90 cuando se volcó a la producción de espectáculos y fundó varios locales bailables que son recordados hasta el día de hoy.

Quién en la Comarca no recordará a Goliat, el gigante bailable o Maroco Tropical, lugar elegido por cientos de personas en la época que la cumbia estaba demoda. También fundó Cocoa, Black Tropical y el famoso Crucero Bailable, bailanta en donde se presentará entre otros la mismísima Gilda.

Entrado el nuevo siglo, Forchino  puso en marcha su emprendimiento de autitos para chicos en la costanera y hoy continúa su labor con la propaladora.

Oriundo de la provincia de Santa Fe, Forchino jugó en clubes como Colón y Olimpo de Bahía Blanca, entre otros. Fue gracias a este deporte que compró su casa, en la calle Tucumán detrás del hospital Artémides Zatti en la ciudad de Viedma.

Para conocer sobre sus orígenes y su actualidad, NoticiasNet dialogó con el propio Forchino, quien hizo un repaso por sus 78 años de vida, que hoy lo encuentran como padre de Gabriela, Jorgelina y Wendy Daiana.

Además es abuelo de Lucas Malacarne el jugador de Sol de Mayo que se hizo famoso por hacer los goles que eliminaron a Rosario Central en la Copa Argentina y sus otros nietos son Josefina, Iván, Alejo, Matías, Franco y Yamila Daiana.

Inicios

“Tenía 7 años cuando comencé a jugar al fútbol en el Club Alma Fuerte de Las Rosas, en la provincia de Santa Fé, el mismo pueblo donde está Leo Poncio y juega en el Williams Kemmis. Yo jugué en contra del papá, pero en realidad somos medios parientes, porque la hermana de mi papá, Margarita se casó con el tío de Leo Poncio”, contó Jorge a modo de anécdota.

A los 15 años debutó en la primera y su destacada labor en la cancha fue observada  por el Club Unión de Santa Fe, que buscaba futuras promesas de jugadores.

“Me vieron y me citaron para tres meses después, pero a la semana recibí una carta, era de Colón de Santa Fé y me citaban a una práctica. Esto se dio así porque en Totoras, el pueblo en dónde jugamos, le contaron a la gente de Colón sobre un pibe de 15 que jugaba muy bien. Entonces hice la prueba, me fue bien, me dijeron que si no iba a Unión podría ir a Colón, volví a mi club y seguí jugando”.

Pasado unos meses “acepté la invitación y comencé a jugar en la primera de Colón, a los 17 jugaba al lado de Pérez Lindo, quien jugó en River Plate. También jugué con El Pichón Vitali, entre otros”.

A los 18 años de edad, como a todos los jóvenes de la época, “me llegó el momento de hacer la colimba. Antes de eso me fui a Rosario para hacer prueba de tiro porque quería hacer el servicio militar en tierra, mi intención era hacer la colimba en Santa Fe o Rosario y seguir jugando al fútbol en Colón, pero me tocó Marina con el número 956. Eso me trajo al Sur”.

Ya instalado en Punta Alta, en la zona de Bahía Blanca, “al cuarto día de llegar a Campo Sarmiento, estábamos en fila, éramos unos 400 pibes y apareció un suboficial, me llama, doy un paso adelante, se me acerca y me dice: “Usted tendrá dos alternativas jugar en cualquier equipo de la liga del sur o en Olimpo. Si juega en Olimpo pasará los dos mejores años de su vida, sino la pasará volando. No lo pensé dos veces, jugué para Olimpo”.

Cabe señalar que el Suboficial era también un directivo del Club y que en esa época “cuando te tocaba la colimba el Club para el cual uno jugaba no podía negar el pase, así que de Colón pasé a Olimpo y jugué durante los años 1968 y 1969”.

Por aquellos años Forchino jugó para Olimpo, pero también para el Seleccionado de la Base.

Justamente jugando para Olimpo fue visto por directivos de Villa Congreso, que comenzaban a jugar en nacional y necesitaban refuerzos,

“En 1970 aparecieron Oscar Farías y Remo Costanzo, me vieron en un partido y me convocaron para jugar en Villa Congreso, de Viedma. Les pregunté dónde queda Viedma?”.

Fue así que le pagaron el pasaje para que viniera a Viedma para participar de un partido amistoso con Fátima, el día de la prueba debutaba Miguel Nardi, “el mejor 9 que vi en la región, hicimos siete goles. Recuerdo que jugamos en cancha donde hoy está el estacionamiento de La Anónima, calle Alvaro Barros”.

Al preguntarle qué fue lo que lo llevó a venir a la pequeña ciudad de Viedma, Forchino fue contundente y expresó: “Me gusta el fútbol, el río, la pesca y la caza, que mejor lugar que Viedma, que iba a decir que no, si es uno de los lugares más lindos del país, no lo dude, lo consulté con Cristina mi mujer, que trabajaba en la base naval como administrativa y nos vinimos, pero lo hice yo y con el tiempo ella”.

En esa época “Viedma terminaba donde está mi casa, en la calle Tucuman, detrás del hospital”.

Ya en la capital provincial Forchino jugó para Villa Congreso, luego lo hizo en el Ciclon como refuerzo, siempre en los nacionales, “hicimos muy buenas campañas, pero siempre perdíamos con Cipolletti”.

Los bailes

El año 1979 fue bisagra para Forchino, en esa fecha falleció su padre víctima de cáncer. En la década del´80 siguió jugando, pasando por la mayoría de los clubes de la Comarca.

Entrados los ´90 llegó la etapa de productor musical, haciendo los “Bailes de Forchino”, con bandas como Los Bárbaros, a quienes los bautizó como los Reyes del Ritmo, Star 2002, grupo Astral y otros.

Durante toda la década se dedicó a la organización de bailes, primero en clubes barriales y luego fundado locales nocturnos como Maroco Tropical, Black Tropical, Cocoa, El Crucero Bailable y Goliat el Gigante Bailable.

Cuando llegó el nuevo milenio, el siempre emprendedor Jorge Forchino puso en marcha una pista de autos para niños, que funcionó en la plaza Belgrano, en la costanera de Viedma.

A la par continuó con la propaladora, herramienta que comenzó a utilizarla durante la época de los grandes bailes populares para ser él mismo quien se encargaba de la difusión, actividad que realizó junto con una de sus hijas.

Cuando finalizaron los bailes, Forchino siguió con su propaladora, pero ahora publicitando eventos particulares o municipales, según quiénes lo contrataran.

Actualmente a sus 78 años de edad continúa con esta actividad, motivo por lo cual se lo puede ver diariamente recorrer las calles promocionando algún espectáculo próximo a realizarse.

 

 

Jorge Forchino, jugador de fútbol, creador de los bailes populares y emprendedor
Jorge Forchino, jugador de fútbol, creador de los bailes populares y emprendedor
Jorge Forchino, jugador de fútbol, creador de los bailes populares y emprendedor
Jorge Forchino, jugador de fútbol, creador de los bailes populares y emprendedor
Jorge Forchino, jugador de fútbol, creador de los bailes populares y emprendedor
Jorge Forchino, jugador de fútbol, creador de los bailes populares y emprendedor
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