Publicidad
 

ENCIMA HUYÓ

|
16/02/2022

La persiguió, amenazó y roció con gas pimienta porque le "tocó" el espejo del auto

La persiguió, amenazó y roció con gas pimienta porque le "tocó" el espejo del auto
La persiguió, amenazó y roció con gas pimienta porque le "tocó" el espejo del auto

Un violento episodio ocurrió en pleno centro de Tucumán, donde una mujer fue agredida en la calle por una automovilista que la insultó, la amenazó de muerte, intentó atropellarla y finalmente la atacó con gas pimienta. ¿El motivo? La acusaba de haberle "tocado" el espejo de su auto.

El hecho ocurrió cuando una mujer circulaba en moto y, con el espejo de su rodado, rozó el espejo de un auto detenido por un semáforo.

La reacción de la dueña del coche fue perseguirla durante varias cuadras, hasta que la cruzó con el auto. Fue allí cuando comenzó a insultarla diciéndole que le había dañado el espejo. Johana, quien iba en la moto, negó la acusación y, apenas pudo, volvió a acelerar.

Sin embargo, la situación no quedó ahí: la conductora del auto siguió tras ella y volvió a atacarla. Esta vez, amenazándola de muerte.

En su cuenta de Facebook, la víctima relató: "Ahí volví a dejarla hablando sola y seguí mi camino. Jamás imagine que estaba planeando atropellarme cuadras más adelante y preparando su gas a aerosol. Cuando llego a Crisóstomo Álvarez 321 me quiere chocar. Yo empiezo a tratar de orillarme para no caer, me tira el auto impidiendo mi paso mientras en su mano tenía preparado el GAS PIMIENTA", dijo.

Y continuó: "Gritaba sacada diciendo ´tomá culiada'. Yo tenía puesto mi casco, lo que me ayudó, entre comillas, que no sea peor. Me quemaba la piel, comencé a tener dificultad para respirar, náuseas, no podía ni abrir los ojos".

En este sentido, Johana señaló que frente al lugar del ataque había agentes de tránsito que le pidieron a la conductora que frene y le tocaron el silbato, aunque ella huyó rápidamente.

 

 

Los testigos que se encontraban en la zona la asistieron rápidamente. Pero como la ambulancia demoró en llegar, uno de ellos la subió a su camioneta y la trasladó al hospital Padilla. Cuando llegó le lavaron las zonas irritadas, le colocaron inyectables, suero y crema para quemaduras.

"La Policía llegó después, la Ambulancia del 107 jamás apareció. Cuando respiraba con dificultad y me quemaba la piel, la gente decidió llevarme en un vehículo particular", detalló la joven.

Y concluyó: "La denuncia está realizada, lo que hizo esta psicópata no tiene justificación, aparentemente es DOCENTE no puede educar a nadie ni hacerse cargo de si misma".

¿Qué opinión tenés sobre esta nota?